lunes, 21 de julio de 2014

La oveja negra

- Nunca he acabado de entender por qué algunas personas necesitan desmarcarse de los demás, demostrar que son diferentes, como si fuesen por ello especiales...
- Bueno... supongo que lo que hacen es definirse por oposición buscando destacar aquellos aspectos de ellas mismas que son claramente diferentes de los del resto.
- ¿A qué se debe?
- Supongo que debe estar relacionado con sus necesidades de identidad, con la autoestima...
- Lo que me resulta más curioso es que con tanta historia de ser diferentes todo el rato y cuando los conoces resultan no ser tan diferentes de los demás, acaban teniendo los mismos valores, ideas, opiniones, etc, pero se diferencian en pequeños matices.
- Sí, las personas tendemos a creer que tenemos más factores diferenciadores que parecidos, pero no es así. Supongo que debe ser algún sesgo observacional. Mucha gente cree erróneamente que es una oveja negra...
- ¡Exacto! A eso me refiero. Conozco mucha gente que presume de ser una oveja negra, como si eso fuese algo bueno...
- Es bueno si te proporciona algún tipo de ventaja sobre el resto de ovejas. Pero puede darse la situación paradójica de que sean ovejas negras en un rebaño de ovejas negras, y que entonces la que destaque sea la oveja blanca, ¿no te parece?
- Ya veo...
- Pero de todas formas no dejas de ser una oveja, y sigues dependiendo del rebaño, y del pastor.

lunes, 7 de julio de 2014

Facturas pendientes

- ¿Le has perdonado?
- No. No puedo.
- ¿Por qué crees que no puedes?
- No lo sé... es muy doloroso, cada vez le veo es como si... no sé. No puedo.
- ¿Qué crees que pasaría si pudieras perdonarle?
- La verdad es que no creo que cambie demasiado la cosa porque lo hecho, hecho está. Y eso no lo va a poder cambiar ningún perdón.
- Entiendo... Tal vez lo que estamos valorando sobre el perdón es una cuestión de perspectiva temporal.
- ¿Qué quieres decir?
- Básicamente que el perdón no sirve para arreglar las cosas ocurridas en el pasado como parece que crees tú. En mi opinión el perdón sirve para facilitar que ocurran cosas en el presente y en el futuro.
- En mi presente ya están pasando cosas...
- Sí, cosas que no te resultan agradables, cosas que están impregnadas de recuerdos dolorosos.
- ¿Cómo no me van a doler? ¿Cómo no lo voy a recordar?
- Creo que perdonar es algo parecido a condonar una deuda que sabes que no te va a ser pagada.
- ¡Es que me jode tener que ir a perdonarle! ¡Encima de todo tengo que ir a perdonarle!
- No tienes que ir, el perdón es algo personal, es algo tuyo, es un regalo. Tu regalas tu perdón, y ya sabes lo que opino de los regalos, son un placer de quien los da, no un mérito de quien los recibe.
- ...
- También creo que si le perdonas podrás salir de este bucle de sufrimiento. Como te he dicho antes, perdonar es dejar de intentar cobrar una factura que te deben y que sabes que va a ser difícil cobrar. Vas a tener que dedicar mucho tiempo y energía y es posible que el caso de que te la paguen acabes descubriendo que has gastado más de lo que has cobrado. Si le perdonas, podrás guardar su recuerdo en el almacén de los recuerdos inservibles, y concentrar tu atención en lo que deseas para tu futuro.
- Por eso hablabas de perspectiva personal...
- Sí. Anclarse en no perdonar por el pasado puede hipotecar seriamente tu futuro.

martes, 1 de julio de 2014

¿Cómo conseguir un 9'5?

- ¿Cómo te encuentras hoy?
- Bien, bueno, quiero decir que me encuentro un poco mejor...
- Bueno, ¿cómo de mejor?
- Un poco mejor, pero no lo suficiente todavía.
- De acuerdo, concretemos si te parece... ¿Del uno al diez que valor darías a tu estado?
- Un cinco y medio.
- ¿Y la semana pasada que valor le diste?
- Un cuatro. He mejorado, pero creo que he de mejorar más.
- ¿Qué puntuación quieres poder calificar a tu situación?
- Querer quisiera que que fuese un catorce, pero si me he de conformar con el límite de diez, creo que un 9,5 estaría bien.
- Me gusta que tengas grandes aspiraciones, que te conformes con poco, eso hará que tengas muchas ganas de mejorar, pero, ¿sabes cómo mejorar?
- Para eso te tengo a ti, ¿no?
- No, yo no sirvo de guía, sirvo de acompañamiento.
- Pues ya me dirás...
- ¿Qué nota sacaste en tu último examen de matemáticas?
- Un cinco, en trigonometría.
- ¿Estás contento con la nota o querrías sacar más?
- ¡Hombre! Yo quisiera sacar una nota mejor.
- ¿Qué tienes que hacer para sacar una mejor nota? Por ejemplo, ¿qué tienes que hacer para sacar un nueve y medio?
- ¿En trigonometría? Tendría que saberme de memoria todas las fórmulas, tendría que hacer muchos problemas para pillar práctica,...
- Tendrías que saber mucho del resto de matemáticas, ¿verdad?
- Sí, claro.
- Pues bien, si eso es así en matemáticas, imagínate cómo debe ser en la vida...
- ¿En la vida? Pero en la vida no hay nada tan específico como en las matemáticas.
- No, no hay nada específico, pero sí que hay normas más generales.
- ¿Por ejemplo?
- Creo que es muy difícil disfrutar de una buena vida si uno no sabe lo que busca... ¡O si tiene miedo a encontrarlo!