lunes, 29 de septiembre de 2014

Saber Vomitar

- ¿Cómo acabó?
- Perdí los nervios de mala manera.
- ¿Cómo?
- Gritos, insultos, cara desencajada, lo típico... supongo.
- ¿Fue útil?
- No lo creo. Me siento hecha polvo, una mierda vamos...
- ¿Eso significa...?
- Culpa, vergüenza, rabia y tristeza.
- Te falta miedo.
- No, miedo no tengo. Si acaso lo deben tener ellos que fueron quienes me vieron perder la cabeza...
- ¿Por qué crees que te ocurrió?
- Por débil.
- ¿Perdona?
- Si fuese una persona más fuerte de lo que soy habría podido aguantarme y no habría dado esa imagen deplorable que di.
- ¿Te preocupa la imagen o lo que querías transmitir?
- Las dos cosas. Lo que ocurre es que me perdieron las formas y supongo que lo que quería decir ha pasado desapercibido... Es la historia de mi vida, ¿sabes? siempre quedando fatal cuando creo que tengo la razón, o al menos motivos suficientes como para quejarme...
- ¿Y sigues creyendo que esto te ocurre por no ser lo suficientemente fuerte?
- Claro. Si fuese fuerte, si fuese una persona con carácter mi vida habría sido mejor.
- ¿Cómo de mejor?
- No habría perdido gente que echo de menos, no tendría tantos remordimientos, ni vergüenza... Pierdo los nervios de una manera muy insoportable y debería aguantarme más...
- Tal vez lo que te esté ocurriendo es que tienes episodios de bulimia emocional.
- ¿Eso existe?
- Bueno, podríamos decir que es un diagnóstico alternativo que explica muy acertadamente lo que te ocurre. Mira, a nivel emocional te llenas hasta casi desbordarte. Llegado a este punto lo que haces es aguantar, sometiendo a más presión a las emociones, concentrándolas, y sigues llenándote hasta que no puedes más y tienes que vomitarlo todo o revientas.
- Supongo que reventar es una mucho peor opción...
- Por supuesto, es mejor vomitar, pero conviene hacerlo bien.
- Si hay una forma adecuada de hacerlo la quiero saber.
- Ya la conoces. Vamos a ver, cuando comes más de la cuenta o la comida te sienta mal y tienes ganas de vomitar, ¿qué haces?
- Si puedo voy corriendo al lavabo.
- Necesito que especifiques más.
- Bueno, vomito en la taza del water.
- ¿Cómo vomitas? Quiero decir, ¿qué postura adoptas?
- Me pongo de rodillas y casi meto la cabeza en la taza.
- ¿Por qué lo haces así?
- Para no salpicar, para no ensuciar y no tener que limpiarlo luego.
- Claro... ¿Por qué no haces lo mismo a nivel emocional?
- ¿Hay una taza de water en la que pueda vomitar a nivel emocional?
- Por supuesto que la hay.
- ¿Cuál es?
- Cualquier libreta. Y en ella puedes vomitar al principio y trabajar emocionalmente adecuadamente después para evitar futuros vómitos incontrolables.

lunes, 22 de septiembre de 2014

¡Dios mío, tengo un paciente! ¿Y ahora QUÉ hago?



Como quien no quiere la cosa pasa el tiempo y llega la tercera edición de este taller que impartiré en ARC PSICÒLEGS el próximo 11 de octubre (sábado)

Si eres psicólog@ novel y quieres participar/aprender/aportar tienes toda la información en el siguiente link:

http://www.arcpsicolegs.com/taller-dios-mio-tengo-un-paciente/




lunes, 25 de agosto de 2014

La virtud defectuosa

- ¿Ha ido bien?
- Sí, pero como siempre en el último momento. Me gustaría corregir este defecto que tengo, no puedo seguir haciendo las cosas en el último momento, por muy bien que las haga. No es porque se vaya a haber una vez que no consiga hacerlo todo lo bien que pueda, es por el nivel se estrés y sufrimiento que me supone y que acabo descargando en los que tengo alrededor.
- ¿Qué has hecho para intentar corregirlo?
- Propósitos llevo haciendo toda mi vida, desde que tengo uso de razón que hago lo mismo, en el colegio hacía los deberes y estudiaba siempre en el último momento y en el trabajo me pasa lo mismo...
- Los propósitos son como la boca, todo el mundo tiene...
- Ya. Yo necesito entender por qué soy así. Creo que cuando lo entienda estaré mejor y podré cambiar.
- Es una posibilidad, pero yo prefiero la otra: cambia y después lo entenderás desde la nueva perspectiva que te aporte el cambio. Mucha gente que entiende porqué hace las cosas como las hace se acaba conformando/resignando y no cambia nada después.
- Yo lo he intentado muchas veces y no ha habido manera. Ya sé qué me dirás de los intentos, pero ahora no quiero jugar con las palabras...
- Bueno, pues juguemos con las virtudes, si te parece.
- ¿Virtudes? Yo lo que deseo es corregir un defecto, las virtudes mejor las dejamos en paz.
- No. Ese defecto al que tú te refieres yo lo llamo virtud mal aplicada o aplicada cuando no toca.
- ¿?
- Supongo que lo que ocurre es que, si no eres un vago, eres bueno en momentos de crisis, no en momentos de tranquilidad. La crisis, la prisa, la angustia, te permiten canalizar mejor tus energías, es la manera en la que te sientes más cómodo.
- Te aseguro que cómodo no me siento...
- Mira, te sientes más cómodo en la crisis así que cambiando tus formas de actuar en un momento más relajado. Lo que es evidente es que no te sientes lo suficientemente cómodo para cambiar y prefieres la estrategia mala conocida a la probablemente buena por conocer.
- Eso significa que soy un vago, ¿no?
- O algo peor, un cobarde.