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miércoles, 16 de febrero de 2022

El libro de mis sueños

Hace mucho tiempo, cuando yo era un terapeuta joven, si es que en alguna ocasión lo llegué a ser, tuve el placer de atender a María, una mujer de mediana edad que había tenido que salir huyendo de su barrio de toda la vida después de denunciar los malos tratos de su marido y de que este y gran parte de su extensa familia le amenazarán de muerte.

En realidad fue una terapia breve, bastante breve, pero fue gracias a ella...

Económicamente no estaba en su mejor momento, de forma que sólo podíamos vernos una vez al mes, y esas sesiones se centraban básicamente en desahogarse emocionalmente de todo lo ocurrido. Cuando estábamos finalizando la segunda sesión, empezó a preocuparme la posibilidad de que nos pasásemos todo el tiempo haciendo lo mismo, reviviendo los traumas y no progresando significativamente, con el riesgo de convertir la terapia en un factor homeostático que no le permitiese avanzar...

Así que recurrí a una de esas opciones que siempre tenemos en la manga: escribir una carta a su ex marido.

- De lo que se trata es de escribirle una carta a José, a mano, una carta en la que le expliques todo aquello que necesites decirle. Luego, lo que hayas escrito lo introduces en un sobre, le pones un sello y en la siguiente sesión decidimos qué ritual hacer (en aquella época estaba muy de moda eso de los rituales en terapia, y yo era joven)

Y así acabamos esa segunda sesión. Al venir a la tercera me di cuenta, nada más abrirle la puerta de la consulta, que a María le había pasado algo. Algo bueno. Y ella me lo confirmó:

- Hace mucho tiempo que no me sentía tan bien, tan relajada.

- ¿Qué ha pasado?

- La carta. Escribí la carta que me dijiste y, aunque al principio fue arrasador, a medida que la escribía me iba sintiendo mucho mejor, más liberada, más en paz conmigo misma. Empecé a escribirla al día siguiente de nuestra sesión y no la acabé hasta hace una semana... Tenía mucha porquería que sacar - me dijo riendo - Y desde entonces duermo mejor, fíjate.

Os podéis imaginar el orgullo terapéutico que recorría mi venas, me debí de inflar como un pavo, como un pavo real. Una indicación mía había provocado un cambio positivo en alguien que sufría. Pero ahora venía la segunda parte de la intervención, EL RITUAL.

- Bueno, ahora llega la parte en la que hemos de cerrar todo esto. Con la carta que has escrito, en un sobre, tenemos que ver qué ritual hacemos para poder pasar pagina...

- No voy a poder hacer ningún ritual.

- ¿Por qué? - Os podéis imaginar mi cara de extrañeza -

- Porque se la he enviado.

Creo recordar que perdí los papeles y acompañe mi sorpresa sobre alguna valoración inapropiada sobre su estado mental, sobre su capacidad de razonar, y a saber qué mas. Yo ya me veía responsable de la muerte de esta mujer cuando el descerebrado de su marido la encontrase mediante las averiguaciones que fuese capaz de hacer mediante el matasellos o veta a saber qué. Pero, para mi sorpresa, María me observaba tranquila, y me decía que me estaba precipitando, que me tenía que tranquilizar... El mundo al revés, la paciente pidiendo al terapeuta que se tranquilice...

- No creo que me pueda encontrar por el matasellos - dijo riendo.

- ¿No? ¿Cómo que no?

- A ver, yo metí la carta en el sobre, le puse un sello y escribí su nombre en la parte delantera y el mío en el remite...

- ¿No pusiste la dirección?

- No, ¡qué va! ¿Para qué?

- ¡Entonces no le llegará nunca! - ningún ansiolítico podría haber hecho un efecto más rápido en mi que esas palabras que en ese momento me sonaron a gloria...

- Eso no es cosa mía. Eso es cosa del destino, ¿no crees? Hace poco vi una noticia en la que explicaban que a Camilo José Cela le llegó una carta en la que en la dirección sólo habían escrito "Don Camilo". Así que si a él le llegó, ¿por qué a José no le puede ocurrir lo mismo? Lo importante - recalcó - es la enorme tranquilidad que yo sentí al depositar el sobre en el buzón de correos. Desde que lo envié siento que soy otra persona...

Y después me dijo que no creía necesitar más mis servicios pero que como tenía mi teléfono, me llamaría en caso de necesitarlos. Y no he vuelto a saber de ella.

Desde entonces he seguido pidiendo a la gente que viene a terapia que escriba cartas de este tipo a personas con las que necesitan saldar cuentas pendientes, o decirles algo que nunca les dijeron o que no se atreven a decir en persona. 

Y a todas les pido que hagan como María, que la manden con el nombre de pila de la persona en cuestión en el sobre, y un sello. Esto es muy importante. Es una carta que hay que pagar por mandarla. Y como es una carta que gestiona correos, fantaseo con la idea de que todas las cartas que durante todos estos años han escrito muchas personas por indicación mía, llegan a un funcionario de correo que las tiene guardadas en una carpeta especial, y fantaseo que algún día se decida a publicar un libro con todas ellas...

Si eres ese funcionario, por favor, hazlo. 

jueves, 17 de mayo de 2018

Sobre el arte de escribir

Creo que tenemos tres formas de reflexionar que no son incompatibles entre sí: Pensar, hablar y escribir. De ellas, creo que escribir tiene un valor mayor que las otras dos por la influencia que tiene sobre ellas.

Obviamente me refiero a escribir a mano. No tengo nada contra escribir a ordenador y mucho menos contra escribir a máquina (¡cómo echo de menos el gesto de pasar de línea!) pero escribir a ordenador es menos natural porque se escribe más rápido que a mano y te permite retocar demasiado lo que escribes, eso no es natural...

Cuando nos enfrentamos con un bolígrafo (o pluma, o lápiz, o lo que desees) a una hoja en blanco, tenemos un universo de posibilidades para desarrollar un texto coherente, y eso nos lleva a algo que los psicólogos adoramos, nos lleva a tomar decisiones y asumir las consecuencias que de ellas se desprenden. No importa quien lo vaya a leer. Lo estamos leyendo nosotros mientras los reflexionamos al escribirlo. Y nosotros somos nuestros más crueles jueces.

El pensamiento no es coherente en sí mismo, en mi opinión es como un flujo de sensaciones que en algunos momentos podemos dirigir y hasta disfrutar, pero en la mayor parte de tiempo no podemos concretar. Escribir nos obliga a concretar, a cuestionarnos lo que pensamos. Por eso es tan difícil al comienzo. Cuando empezamos a escribir no nos gusta lo que escribimos. Deseamos que sea mejor, más interesante, más atractivo, pero no, es lo que es.

Somos lo que somos. Y si queremos ser algo diferente, algo mejor, tendremos que esforzarnos, practicar. Y eso no nos gusta. ¿Por qué? Porque lo hacemos todo el rato en infinidad de cosas de la vida en las que no nos apetece.

¡Qué curioso! Dedicamos nuestro esfuerzo y hasta nuestro sacrificio en cosas que no nos interesan o nos importan de forma que cuando debemos hacer algo que nos puede interesar, no tenemos fuerzas...

Pero volvamos a la escritura... Cuando cogemos el hábito de escribir y aprendemos a disfrutar de practicarlo, nos acabamos por dar cuenta que pensamos de una manera muy diferente a cuando empezamos a practicar. Somos más reflexivos, más tranquilos (y por tanto menos reactivos) y adquirimos la capacidad de adoptar diferentes  puntos de vista y ser más estratégicos en nuestra conducta. Nos ayuda a mejorar la calidad de nuestro sueño (otro día lo explico), nos ayuda a mejora nuestra memoria al anular efecto de primacía y recencia.

Aprendemos a preguntarnos más para qué y menos por qué, ya que el primero nos lleva a buscar motivaciones y el segundo a buscar justificaciones y excusas. Vamos, que nos vuelve más inteligentes y mejores personas.

Escribir es un proceso que nos ayuda a pensar mejor, nos ayuda a tomar mejores decisiones y por tanto, facilita que no tengamos que tomar medicación (para la ansiedad y la depresión) y nos mantiene alejados de los psicólogos...

jueves, 8 de marzo de 2018

Siusplauitis

La siusplauitis es una patología que puede afectar a cualquiera, pero que muestra una mayor prevalencia entre la población de aspirantes a policía en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC). Esto lo sé porque estuve 14 años trabajando allí como psicólogo evaluador de prácticas interdisciplinarias (Módul 8 para los iniciados) y así tuve la oportunidad de diagnosticar muchos casos.

Estoy seguro que es una patología que no se restringe a una zona tan específica de la comarca del Vallès Oriental, si no que se debe producir en cualquier parte del mundo, pero, lo que hace que allí haya más casos es que hay un entorno de evaluación de habilidades comunicativas muy intenso (aprobar el M8 es casi conseguir el aprobado para ser policía en Catalunya).

¿En que consiste esta patología? Se trata de una inflamación aguda de la glándula de los "Si us Plau" ("Por favor" en catalán) que hace que una persona repita de manera repetitiva y en ocasiones absurda, si us plau.



¿Por qué ocurre esto? La explicación que encontramos los psicólogos de M8 fue puramente psicológica: La confusión de significado entre las palabras educación, empatía y asertividad.

Un policía tiene que mostrar una actitud perfectamente equilibrada entre las tres palabras anteriores. Ha de ser próximo (empático y educado) pero demostrar seguridad (asertivo). Lo que ocurre es que se suele poner el acento en aquella palabra que uno utiliza más, y en este caso es la educación. De aquí, que cuando un aspirante a policía se enfrentaba a una situación simulada, siempre que quería parecer educado utilizaba la expresión "por favor" para todo.

El problema es que cuando uno muestra un patrón tan repetitivo de por favores se posiciona en una actitud muy "down" de la que da un poco de vértigo salir cuando el interlocutor se muestra asertivo, porque los saltos actitudinales nos asustan por si nos pasamos... en este caso de agresivos. La espiral que se producía entre querer mostrarse educado y desear controlar una situación en la que había que mostrarse asertivo acostumbraba a producir un bloqueo emocional en muchos que les llevaba a la impotencia. Y ya sabemos que cada cual explota en su impotencia como puede, no como desea.

En la charla posterior que mantenía con los alumnos les informaba de que tenían siusplauitis (esto relajaba mucho la situación y los predisponía en mi opinión, a estar más abiertos) y cuando les preguntaba por qué decían tanto por favor, se producía más o menos la siguiente conversación:

- Pido las cosas por favor para ser educado.
- ¿Ser educado es pedir las cosas por favor?
- Claro.
- Ahh, ya veo. A ver, hagamos una prueba. Yo haré de policía y usted de ciudadano, ¿de acuerdo?
- Sí, vale.
- Por favor, ¿me da su dni idiota, por favor? -(el aspirante se mostraba muy sorprendido en este punto) - ¿he sido educado?
- No.
- ¿Por qué? He dicho por favor dos veces. He sido bieducado.
- Sí, pero me ha insultado.
- ¿Y?
- Que si me insulta no es usted educado.
- ¿Quiere decir que para ser educado es condición básica no insultar?
- Sí, claro.
- ¿Y decir por favor?
- No. Ya veo.
- Pidame el dni sin utilizar la expresión por favor.
- Deme su dni.
- ¿Se ha sentido mal educado?
- No.
- ¿Cómo describiría su intervención si no es mal educado?
- Seco, directo...
- ¿Más preparado para subir el tono en caso necesario?
- Sí.

No todo el mundo era capaz de superar una siusplauitis. Hacerlo requiere mucho entrenamiento para enfrentarse a los propios miedos y ser capaz de aprender de los errores. Claro que la mayoría no suspendían sólo por esto, también había importantes inflamaciones en las áreas neuronales de la empatía, pero eso lo dejaré para otra entrada futura, si Mercadona me da permiso...

martes, 7 de noviembre de 2017

No estudies psicología (si deseas ser psicoterapeuta)

Con el paso de los años cada vez son más las personas que contactan conmigo para que les asesore sobre qué pueden hacer para llegar a ser psicoterapeutas y la verdad es que el panorama es cada vez más desolador.

A quienes ya han iniciado el grado de psicología les recomiendo mucha paciencia. En primer lugar porque está diseñado para destruir la ilusión de cualquiera que se plantee trabajar de esto. En segundo lugar porque el panorama que se abre ante ellas cuando acaban el grado es desolador. El máster de Psicología general sanitaria es una estafa que lo único que busca es recaudar dinero para las universidades y la colocación de profesores que no saben de psicoterapia. Por cierto, los mismos profesores que dan asignaturas en las carreras y que, en un alto porcentaje de casos, no han visto una terapia en su vida... Bueno, a menos que hayan ido al cine o hayan visto alguna serie de tv en la que se muestre alguna.


A partir de aquí, puedes hacer otro máster de especialización o estudiar el PIR. Sobre la segunda opción no pienso ni hablar. Es un insulto a la inteligencia y a la más mínima decencia lo que están haciendo con los aspirantes a PIR y con la "formación" a la que les someten. Sobre los masters... ¿Qué puedo decir? En el mejor de los casos les salva la parte práctica, que curiosamente es la que los directores de los masters desprecian continuamente. Pensad que en la mayoría de casos los centros de prácticas no cobran ni un duro (los centros de prácticas del grado de psicología mucho menos). Hasta hace unos años tenía referencias, y alguna experiencia, de algunos masters que me parecían mínimamente recomendables. Hoy día sólo recomiendo a los que considero menos malos, y siempre centrando la atención en las prácticas...

Y en todo esto, no te enseñan a qué hacer con alguien que sufre. Así que cuando acabas tu formación casi a los treinta años, en la gran mayoría de los casos tienes que hacerte autónomo, pagar un montón de impuestos, un colegio profesional que no sirve para casi nada, y aguantar hasta que consigas un poco de estabilidad, luchando contra un intrusismo profesional descontrolado.

Vamos, un panorama de desprotección que quita el ánimo.

Pero, ¿y si no has comenzado el grado de psicología? Mi respuesta es muy sencilla:

¡¡¡No estudies psicología!!!

¿Qué te recomiendo que estudies? Si quieres tener estudios reglados estudia medicina. Con esta carrera puedes acceder a cualquier máster de psicoterapia. Tienes una formación mucho más completa, seria, y con garantías. Una formación que además te da conocimientos de farmacología y muchas más posibilidades de intervención.

Si no quieres tener formación académica, es más fácil todavía. Haz un curso de alguna terapia natural y lanzateal mercado laboral como autónoma. Nadie te pedirá nada. Te podrás continuar formando como coach y nadie te controlará (de momento). Luego, si eso, ya podrás estudiar algo más reglado. Siempre que te haya gustado la profesión, claro está...

Pero no estudiéis psicología. No os dejéis engañar...


domingo, 12 de febrero de 2017

Sobre la valentía, la temeridad y la cobardía

Cuando trabajé en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC) conocí mucha gente interesante y me pasaron cosas que me enseñaron mucho, pero ninguna como la que me aconteció con un bombero en los primeros años que trabajé allí. En la cafetería coincidíamos psicólogos, abogados, bomberos y por supuesto, mossos d'esquadra. Había un pequeño grupo de bomberos con el que tomaba café a menudo, pero que no los conocía por sus nombres, sólo tomábamos café y bromeábamos sobre las anécdotas de los alumnos. Un día, uno de ellos me pidió si podíamos tomar el café a solas ya que deseaba hacerme unas preguntas sobre psicología y si le podía aconsejar. 

Cuando estábamos en una mesa apartados me comentó que estaba muy mal con su pareja, que tenían broncas continuamente y que no encontraban la manera de reconducir la situación. Él sentía que estaba a punto de arrojar la toalla porque la situación se estaba prolongando demasiado. Yo le dije que me dedicaba a buscar soluciones, y que la mejor en su caso era buscar un abogado, por el hastío que me explicaba. Pero él no parecía oírme. 

Me dijo que llevaba más de 15 años con su pareja, que todo había ido muy bien hasta hace un año y medio, y que desde entonces todo habían sido problemas. 

- ¿Qué ocurrió hace un año y medio para que todo cambiase? - Le pregunté.
- Creo que todas las discusiones arrancaron desde que me concedieron la medalla de los cojones.
- ¿Tus problemas de pareja empiezan porque te dieron una medalla? - Imaginad mi sorpresa.- ¿Qué tipo de medalla?

Según me explicó le concedieron una medalla al valor, o como se llamen, porque les llamaron de un incendio en una casa y cuando llegaron se encontraron a una mujer muy angustiada porque que hijo pequeño estaba dentro. Él entró en el edificio y salió con el niño. La madre no sólo se mostró muy agradecida si no que además redactó algún tipo de agradecimiento y se le concedió la medalla.

¿Por qué una medalla al valor (o profesionalidad) pudo llegar a ser el impulsor de una crisis de pareja? Esa pregunta me la llevaba haciendo desde que me lo mencionó, y claro, como no me sé estar callado, se la hice.

- Mi pareja se puso como loca de contenta cuando se lo dije. Quería decírselo a todo el mundo, ¿sabes?
- Normal, ¿no?
- ¿Por qué normal?
- Debía estar orgullosa de ti. No todos los días nos reconocen las cosas buenas que hacemos, y menos con una medalla, ¿no teparece? - A mi me parecía que mi lógica era aplastante.
- Pues yo no estoy orgullos de esa medalla. En absoluto. Así que le dije que nada de ir diciéndolo por ahí, y tampoco a la familia. Esto es algo que debe quedar entre ella y yo. Se lo dije porque a la recogida quedaría muy raro si no aparezco con la pareja, porque si no, ni a ella se lo hubiese dicho.

Le dije que la humildad puede ser un rasgo que, en mi opinión, llevado al extremo puede resultar incomprensible para los demás, y que tal vez debería explicarle a su pareja que él no se sentía cómodo siendo el centro de atención. Para mi era algo extraño, porque en los cafés en los que coincidíamos parecía disfrutar de su participación en las bromas, incluso me pareció muy extravertido...

Finalmente, después de un rato de conversación me dijo que él no era merecedor de esa medalla porque en ningún momento fue valiente. Imaginaos mi sorpresa, Un tipo entra a un edificio, que en mi imaginación estaba en llamas, y sale con un niño vivo, que si no hubiese entrado tal vez hubiese muerto. Cuando le expresé mis dudas me dijo:

- Yo no fui un valiente. Fui un cobarde. Tú no te puedes imaginar el miedo que pasé. No te haces ni idea. Pasé tanto miedo que me mee encima. ¡Ya está! ¡Ya lo he dicho! ¿Te parece que un valiente se mee encima del miedo? ¿Eh?
- Depende - Esta es la respuesta más utilizada por los psicólogos jóvenes, genera sorpresa y permite pensar - Depende de lo que tú consideres que es ser valiente.
- Valiente es lo contrario de cobarde, que es una persona que tiene miedo. - Me contestó a bocajarro.
- Veamos... ¿Una persona valiente no tiene miedo?
- Supongo que algo puede tener, claro.
- Si tiene miedo, aunque sea un poco, no puede ser el contrario, ¿no te parece?
- No sé yo... - por primera vez dudaba desde que comenzamos a conversar.
- Yo no soy bombero, no tengo ni idea de vuestros protocolos de actuación ni de vuestros procedimientos, pero, ¿cómo hubieses entrado en ese edificio si no hubieses tenido miedo?

La respuesta de él fue inmediata, y visualmente muy graciosa:

- Hubiese entrado corriendo, con el hacha en la mano y gritando Geronimo.
- ¿Y qué es lo que probablemente hubiese pasado?
- Me habría matado. En los incendios hay que tener mucho cuidado donde pisas y por donde vas...
- Y si tú te hubieses matado, ¿qué habría pasado con el niño?
- No lo sé. Más riesgo rescatarlo, eso seguro.
- Entonces podríamos concluir que el hecho de tener miedo te dio más posibilidades de salir con vida, ¿no crees?
- Visto así...
- Aristóteles dijo algo así como que la valentía es la dorada mediocridad que se sitúa entre la cobardía y la temeridad. Creo que los bomberos no han de ser temerarios, ¿no?
- Claro que no.
- Pues creo que le debes una disculpa a tu pareja...

La verdad es que no me volvió a mencionar el tema en los pocos cafés que tomamos juntos ese curso. A mi me cambiaron horarios poco después y creo que a él lo trasladaron a otro sitio. Pero en las pocas veces que lo vi siempre presté atención a un detalle: siguió llevando su anillo de boda en la mano. Tal vez tuvo la valentía de ser humilde con su pareja finalmente...


martes, 24 de noviembre de 2015

El precio de las certezas

Podemos concebir cualquier adicción como si fuera un iceberg: la parte que vemos emerger del agua es pequeña en comparación con la que queda sumergida y oculta. Ésta es la base que sustenta el problema, y si trabajamos sobre esta base, tendremos más garantías de conseguir un cambio más perdurable.
¿De qué se compone esta parte sumergida del iceberg? De conflictos emocionales que se derivan de la insuficiente educación emocional que recibimos durante nuestra infancia y adolescencia.
¿Por qué es importante la educación emocional? Porque somos seres sociales y articulamos nuestra conducta, más allá de las reacciones instintivas, a través de nuestras emociones. Éstas son sumamente importantes porque nos indican hacia dónde debemos movernos, por lo tanto, no saber interpretarlas o cómo canalizarlas nos lleva al dolor y posteriormente al sufrimiento, que es la incapacidad de aprender del dolor.
De todo el paquete de emociones que tenemos a nuestra disposición, la que puede resultar más primaria es el miedo, el cual nos permite llevar a cabo las conductas necesarias para poner a salvo nuestra integridad física, como respuesta inmediata a un peligro inminente o como respuesta preventiva o anticipatoria a éste.
Como especie hemos crecido aprendiendo a gestionar ese miedo a la incertidumbre a través de la comunidad de pares en la que vivimos, y de esa unión han surgido avances de los que nos hemos beneficiado todos y que nos ha permitido, por ejemplo, aumentar nuestra esperanza de vida y también la calidad de ésta..
Pero (siempre hay un pero) vivir en comunidad produce también otro tipo de miedo, el miedo a la incertidumbre social, a no encajar en lo que se espera de nosotros o a no recibir lo que esperamos de los demás. ¿Cómo gestionamos la incertidumbre social? Por lo general lo que hacemos es buscar seguridad o certeza; la buscamos en nuestras relaciones, en todas, bien sean de amistad, de pareja o familiares. Pero puede ocurrir que las relaciones que mantenemos no nos proporcionen la certeza que deseamos o que nosotros pidamos más de la que se nos brinda. ¿Qué hacemos entonces?
Tenemos opciones: Ajustar nuestras expectativas, negociar, promover cambios o solicitarlos en el otro. Pero estos movimientos tienen un riesgo: que el otro no esté dispuesto a vivir este cambio en la relación. Llegados a este punto, quizás una buena opción pudiera ser “el distanciamiento o la separación permanente” y la búsqueda de otras relaciones más satisfactorias, pero... ¿Y si no consigo negociar ni romper la relación porque la incertidumbre de lo que pueda ocurrir me da miedo? Bueno, entonces tenderemos a buscar otras seguridades, y aquí es donde entrarán en juego las obsesiones, las adicciones y las dependencias. Distractores que nos regalarán, durante un tiempo, una agradable sensación de falsa seguridad.
Un conocido me decía que, salvo la muerte, nada en la vida es más cierto que el efecto de una droga. Yo añadiría que también es muy cierta la dinámica que se establece después del consumo, porque sabes lo que vendrá luego, y esa sensación de saber es tranquilizadora, no olvidemos que tendemos a preferir lo malo conocido a lo bueno por conocer.
Visto desde este punto de vista, el consumo de sustancias busca reducir la incertidumbre que la persona sufre, generando una dinámica diferente en la que cree controlar pero que le lleva a la autodestrucción por el precio físico y emocional que implica.
El tratamiento desde este punto de vista implica el empoderamiento de la persona, ayudarla a ser autónoma, a ser independiente de las circunstancias y las personas de su entorno, acompañarla en la toma de decisiones que incidan en su realidad y le ayuden a modificarla a su conveniencia dentro de unos límites permisibles. Todo esto lleva a aciertos que serán disfrutados y errores que producirán importantes aprendizajes, pero no puede haber más “no decisiones” porque éstas fueron las que le llevaron al consumo.

Si preferiu llegir-ho en català:

https://www.dropbox.com/s/ehrip0mwigk7dqv/Precio%20Certezas.pdf?dl=0

Agradezco la traducción (y buenas recomendaciones) de Elena Canseco




lunes, 3 de marzo de 2014

La gestión de la incertidumbre


En una realidad en la que no tenemos que enfrentarnos a grandes peligros, la mayoría de nuestros miedos, angustias y preocupaciones se refieren a aquello que no conocemos, aquello que no sabemos cómo será, a lo incierto, a la incertidumbre.

La incertidumbre nos puede evocar emociones muy potentes que nos  lleven a sufrir o a superar con éxito la situación a la que nos enfrentemos. 

¿De qué depende esto? De nosotros mismos, de las herramientas de que dispongamos y de las que seamos conscientes disponer.

En este taller vamos a buscar esas herramientas que cada uno de nosotros tenemos y las vamos a poner a prueba para cambiarlas, mejorarlas o reforzarlas.

¿Te atreves a ponerte a prueba?

Más información en www.arcpsicolegs.com


lunes, 17 de septiembre de 2012

Moisés, Arquímedes y la Psicoterapia

A la hora de pedir ayuda, no importa si es necesaria o no, podemos distinguir dos tipos de personas: aquellos que quieren que para ellos seas Moisés y aquellos que desean ser Arquímedes en su propia vida.

Quienes quieren un Moisés en su vida tienden a exigir la ayuda más que a pedirla. Saben que algo falla, algo no funciona en sus vidas, y esperan, desean, que alguien que sepa algo que ellas no saben, baje de la montaña con unos mandamientos claros y efectivos que les sirvan para saber qué tienen que hacer para solucionar lo que no funciona. Y todo esto sin mancharse las manos. Evidentemente no valoran ni se plantean la posibilidad de aprender algo de la situación en la que se encuentran, y quieren que no haya margen de error posible.
Quienes quieren ser Arquímedes en sus vidas, piden ayuda, asumen la posibilidad que no se les pueda ofrecer, por eso, cuando la reciben, la agradecen. Saben que se van a tener que ensuciar las manos, pero quieren aprender a vivir sus vidas de manera diferente, más eficiente, y todos sabemos que no se puede dar la eficiencia si no hay margen de error.

¿Por qué llamarles Moisés y Arquímedes?

Los primeros quieren un salvador, alguien que los guíe por la travesía del desierto en su particular éxodo hacia la felicidad prometida.

Los segundos sólo quieren que alguien les de un punto de apoyo para que ellos puedan mover su mundo. 

A estos últimos va dedicado este blog, que hoy cumple cinco años.

Abrazos

domingo, 19 de junio de 2011

El cine en terapia

Partamos de un supuesto. Hay dos tipos de personas: las que ven cine y las que viven el cine.
Según esto hay personas que ven las películas, las series de TV, los libros, las fotos o escuchan música, pero como espectadores, como alguien ajeno a lo que se le proyecta/muestra y por tanto suelen quedarse con los aspectos más formales de lo que ven: "pues a mi me ha gustado" "buena fotografía/actuación" "entretenida", etc son los comentarios que les caracterizan.
Las personas que "viven" las películas, series de tv o lo que sea... aprenden, comprenden lo que están viendo y en cierta medida eso les cambia. Por tanto, son personas que tienen más posibilidades de aprender e integrar conocimientos con componente emocional y hacerlos propios.
El cine y la terapia están muy interrelacionados, y las series de TV han elevado esta relación de manera significativamente artística/terapeútica. Sólo tenemos que ver películas como Gente Corriente (Robert Redford, 1980) o Secretos Compartidos (Ben Younger, 2005).
Los psicólogos utilizamos el cine en terapia también. En mi caso mucho (algunas y algunos pueden atestiguarlo), y recientemente recibí el encargo de escribir un articulo para la Revista de Psicoterapia que dirige el Dr. Manel Villegas que reflejase cómo utilizo el cine en terapia.
Los que tengáis ganas de leer un poco podéis descargarlo desde aquí.

Gracias a todas y todos aquellos que con su paciencia para ver películas que les recomendé me dieron nuevos enfoques, nuevas posibilidades y nuevos aprendizajes a partir de películas que ya me habían emocionado, y gracias a quienes me proporcionaron nuevs películas con las que emocionarme.

Lo sabéis, pero no está de más repetirlo: Se aceptan críticas.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Soul - Radio Ribes

Como buen psicólogo seguidor de la serie de TV Frasier siempre he deseado tener un programa de radio en el que recibir consultas telefónicas de gente que requiere de mis servicios terapéuticos. Es un sueño muy díficil, pero desde el mes de julio estoy un poco más cerca de conseguirlo.

He conseguido engañar, aunque no tengo ni idea de cómo lo he hecho, a una periodista de Radio Ribes (Sant Pere de Ribes, Garraf, Catalunya) para tener una pequeña colaboración en su programa de radio, Soul. Hay más profesionales de la psicoterapia que participan en este proyecto, y como que es díficil escuchar este programa desde el resto de Catalunya, lo podéis hacer en el blog del programa, que gestiona Tere Carrasco, la periodista que se mete en estas aventuras. Pero si lo queréis más fácil, al final de este texto podéis escuchar mis intervenciones en el programa, donde hago gala de mi capacidad de divagar sobre mis propias entradas del blog. El programa está grabado en catalán, si deseáis que sea en castellano podéis hacer las peticiones al blog del programa, así conseguiremos que se internacionalice.

Gracias Tere por la confianza!!!





Si queréis ver una llamada que recibe el Dr. Crane en su programa, podéis ver esta:

jueves, 7 de octubre de 2010

Recibiendo malas noticias

Hace ya algunos meses recibí un encargo muy interesante en el que no he podido centrarme todo lo que desearía: Escribir un libro, "Recibiendo malas noticias"

Tengo muchas cosas pensadas, algunas ya las he concretado en papel y otras lo haré en breve, pero sobre todo me falta la parte más importante, la parte más práctica, la de las historias "increíbles pero ciertas" que hemos sufrido todos en nuestras carnes en algún momento de nuestras vidas.

Las malas noticias no se circunscriben únicamente al ámbito médico, se pueden incluir también a ámbitos profesionales, policiales, de pareja, y cualquier otro.

Por tanto, a toda aquella persona que tenga alguna experiencia que contar sobre su vida relacionada a cómo recibió una mala noticia, será bienvenida. ¿Qué pasó?¿Cómo ocurrió? ¿Qué cosas pensó?¿Qué cosas sintió? ¿Y qué hizo (o no hizo)?¿Y funcionó?

Agradezco de antemano a quien se anime a participar en este proyecto, seréis muy bienvenidos.

Podéis enviarlo a rayasaavedra@centredepsicoterapia.com

jueves, 3 de junio de 2010

Intervención policial con enfermos mentales


Sólo puedo tener palabras de agradecimiento para los profesionales que acudieron al curso que hemos dado para la UGT del Baix Llobregat sobre intervención policial en situaciones en que hay enfermos mentales. Este agradecimiento es debido a múltiples aspectos, pero sobre todo, a las ganas con las que han acudido los cinco días que ha habido curso, y que a los tres docentes nos han servido para gestionar una estructura dinámica que sin su participación no hubiera sido posible, pero sobre todo, para aprender y para desmontar prejuicios que no me cuestionaba.
Este último punto me parece especialmente importante de agradecer, ya que creía que lo sabía casi todo de los policias (iluso yo) pero me han dado la oportunidad de conocer a las personas que hay detrás del uniforme y sobre todo ver las ganas que tienen de aprender y de mejorar, pero sobre todo, las ganas de compartir. Era una situación casi psicótica hablar de la necesidad de cuestionar los propios prejuicios mientras veía como los míos se desmoronaban y dejaban espacio para nuevas posibilidades de aprendizaje que me hacen sentir mejor como profesional.
Si me tengo que quedar con un recuerdo de las 25 horas que realizamos, no puede ser otro que la dinámica del juego de la gestión de la incertidumbre, donde todos se implicaron y mostraron sus ganas de ayudar a los compañeros a superar la situación que les bloqueaba, hay imagenes de ayer que voy a conservar grabadas en mi memoria mucho tiempo y que van a servir de reflexión para otros cursos que pueda dar en el futuro.
Aunque lo dije ayer, lo repetiré hoy una vez más: MUCHAS GRACIAS.

viernes, 14 de agosto de 2009

Todo se acaba...

Al principio pensé que el tiempo que iba a estar trabajando en el CSM de Castelldefels iba a ser de un par de semanas, ya que las sustituciones son así, pero por suerte he podido disfrutar de ocho magníficos meses con un equipo de profesionales que en todo momento se han mostrado muy generoso conmigo y me han enseñado más que algún máster que he hecho.
Sólo puedo tener palabras de agradecimiento, profundo agradecimiento, para Olga, Francisco, Merche, Rocío (qué conversaciones...) Juan (cuánto he reído y he prendido con él), Carme, Joan, María (qué cambio...), Raquel y Gemma, y sobre todo Lola, que ha compartido las inseguridades de la suplencia conmigo, mi medio yo (ella ya lo entiende).
No disfrutaba tanto en el trabajo desde que lo hice en el CAS Fontsanta, y eso que soy autónomo, casi me he sentido como con una familia, y eso es muy dificil de conseguir.
No puedo olvidar muchos nombres que mi ética profesional me prohibe mencionar en este espacio, pero que me han permitido asistir a procesos de cambio y lucha que en algunos casos me han cautivado y que llevaré siempre conmigo, por lo sorprendentes, radicales, dolorosos, profundos, o divertidos que han sido.
La despedida ha sido precipitada y en agosto, de la mayoría de las personas no he podido despedirme personalmente, y de las que lo he podido hacer no ha sido nada fácil.
Me hubiese gustado que el final hubiese sido de otra manera, pero no siempre podemos escoger las cosas como las deseamos, pero sí que podemos escoger cómo lo afrontamos.
Gracias a todos, compañeros y consultantes (me gusta más que el palabro pacientes) por haberme enseñado cosas que podré aplicar el resto de mi vida y que no podré olvidar.
Abrazo

viernes, 26 de junio de 2009

Keep passing the open windows

A veces una llamada cambia tu percepción de las cosas y de las personas. Siempre queremos creer que controlamos nuestra realidad, pero en ocasiones el sufrimiento encuentra grietas por donde hacer reventar las ilusiones. Y te quedas mal, muy mal. Primero en shock. Luego llega una mezcla de emociones que es salvaje, rabia, culpa, tristeza, más rabia... colapsan tu mente y no sabes cómo dirigirlas ni cómo aprovecharlas... y durante mucho tiempo has querido creer que sabías qué decir, cómo reaccionar, pero no, no sabes reaccionar, a veces no.
Con el tiempo comienzas a analizar la noticia, revisas la información que tienes, la desmenuzas, y te obsesionas, pero no encuentras nada a lo que agarrarte, y eso duele mucho.
Es curioso cómo funciona la mente humana, pasa el tiempo y quieres creer que la creatividad se te disparará, pero no, te quedas seco, vacío.
Pero pasan unos días y llevas un cd de Queen en el coche y escuchas una canción que es de mis preferidas, una de esas que antes escuchabas a menudo, porque la letra te gusta y tiene un ritmo animado, pero poco conocida en general.
De repente conectas las emociones con la canción que escuchas, la letra arroja luz sobre las emociones, encuentras aquellas palabras que no sabías cómo expresar, y tras el impacto te sientes un poco mejor. La vuelves a escuchar, un par de veces más, y te das cuenta que alguien hace más de 25 años describió como te sientes, que ha sabido decir aquellas cosas que te han quedado por decir, si hubieses sabido que era muy necesario que las dijeses.

Ya es tarde para decirlas, pero a lo mejor alguien las puede aprovechar, o al menos eso quiero creer.



Para M.C.V.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Taller reflexivo drogodependencias


"Adicción es todo aquello que nos acorta la vida mientras nos hace parecer mejor de lo que realmente es".


El próximo sábado día 13 de diciembre de 10 a 13h realizaré en el Centro de Terapia Cognitiva de Barcelona (C/ Lluis Sagnier 41, entresuelo 1ª) un taller reflexivo sobre drogodependencias.
Este será un taller gratuito, para un máximo de 10 personas, en el que intentaremos generar una dinámica de reflexión sobre el consumo de sustancias adictivas y plantearnos diferentes escenarios.

No es una sesión de psicoterapia, no será un espacio en el que se busque promover cambios, será un espacio de exploración en el que intentaremos aportar un enfoque diferente sobre el consumo de sustancias y los factores desencadenantes, así como posibles soluciones.
Pienso que es un taller que puede aprovechar cualquiera, pero sobre todo aquellas personas que sean padres, ya que es un tema que se deben haber planteado en más de una ocasión.
Para inscribirse enviadme un email a la dirección rayasaavedra@gmail.com

Os espero

jueves, 18 de septiembre de 2008

Spamalot

Hoy hace un año que inicié esta aventura del blog y la experiencia ha superado cualquier expectativa que yo pudiera tener. Durante algunos días he estado pensando en qué entrada hacer para un día tan señalado, incluso he diseñado alguna entrada de esas en las que das las gracias, pero la lista de gracias era demasiado larga y no sabía por dónde cortarla, todas las ayudas han sido muy significativas, pero sobre todo he de agradecer a la gente que hace terapia conmigo, cuyas opiniones y aportaciones han sido continuas y reveladoras. Mil gracias.

Finalmente pensé en hacer una fiesta de cumpleaños, pero es un poco difícil, y mira por donde he dado con una fiesta organizada por todo lo alto, por gente que se dedica profesionalmente a esto de las fiestas, y que lo hacen de maravilla. El problema es que la entrada cuesta por encima de 30€, pero vale la pena.

Nunca he sido fan de los musicales, pero este es diferente, cuando sales de él parece que la percepción que tienes de la vida es diferente, observas al resto del público y ves que todos están riendo, y tienes ganas de volver, aunque en realidad yo tenía ganas de no salir.

Otro problema es que esta obra se hace en Barcelona, para los que sois del resto de España no hay problema, creo que van hacer una gira, pero en el resto del mundo...

Por ello os dejo este video que he encontrado en el youtube, es en inglés pero se entiende muy bien.



Animaos, es Monty Python

martes, 22 de julio de 2008

Intrusión

Hace algún tiempo recibí la oferta de Óscar para realizar una colaboración con su interesante blog, o una intrusión, que es como él lo denomina. Las condiciones eran sencillas y fácilmente aceptables, y salvo en el detalle de la foto personal (que creo que es apropiada a pesar de la transgresión), y el cuento es de aquellos que dan que pensar.

Podéis leerlo todo aquí. Espero que os guste.

Abrazos

miércoles, 18 de junio de 2008

Fin de curso

Mañana jueves día 19 vuelve a cerrarse un ciclo, todos los alumnos del ISPC en el que trabajo de enero a junio "tiran la gorra", o lo que es lo mismo, se licencian. Para la mayoría han sido nueve meses en los que han acumulado un montón de conocimientos, y modestamente espero que yo haya sido el responsable de alguno de ellos. Para otros ha sido una frustración, un período en el que no han superado el curso de formación básica (CFB) y que, seguramente, se sentirán muy frustrados, puesto que son nueve meses de esfuerzo y muchos sacrificios.
Mi experiencia laboral en esta institución es de 10 cursos, he visto aprobar y suspender a mucha gente, he tenido buenas secciones y malas secciones, pero puedo asegurar que este curso, el CFB 07/08 ha sido en el que me he sentido más afortunado a todos los niveles.
Empezando por los instructores, he de reconocer que he tenido discrepancias con los cinco, algunas de estas discrepancias han sido muy profundas, pero nunca podré agradecer lo suficiente lo respetuosos, colaboradores y sinceros que han sido conmigo, tanto a nivel profesional como a nivel personal, pero sobre todo les quiero agradecer la humildad que me han enseñado. Gracias Marta, Ernest, Ricard, Álex y Joan.
Los profesores han sido un lujo, y no tengo ningún motivo de queja de ninguno de ellos, sus comentarios siempre han sido interesantes y me han enseñado muchas cosas, siempre se han mostrado respetuosos y colaboradores, y aportando puntos de vista que aclaraban conceptos y discrepancias. Todos han sido un modelo de tolerancia.
Por último y no por ello menos importante los "alumnos". Puedo decir que han sido le mejor combinación de secciones que he tenido. Hay nombre de alumnos que no olvidaré por poder mantener con ellos conversaciones muy interesantes y en las que me han enseñado aspectos que hasta el momento no había valorado. Todos han aceptado con respeto mis aportaciones, y muchos y muchas me han regalado el placer de ver una evolución positiva, me han permitido disfrutar de sus procesos de aprendizaje, y aunque no me crean, me han hecho más llevadero el CFB. Gracias a todos. A18, B0, B14, C6 y C17.
Sólo me queda hacer referencia a los que han suspendido el curso, todos han sido un modelo de aceptación de la crítica cuando se la he realizado, y no puedo decir que ninguno de ellos no haya hecho todo lo posible por aprobar. Estoy seguro que lo conseguirán si vuelven, y si no desean probarlo otra vez, estoy seguro que pueden encontrar éxitos en sus vidas, puesto que a través de la tolerancia se consiguen los mejores aprendizajes.

Abrazos y los mejores deseos

jueves, 15 de mayo de 2008

Drexler

Hoy ha sido un día especial, muy especial para mi, y en muchos de los buenos momentos no podía dejar de tararear esta gran canción de Jorge Drexler. La filosofía que describe en esta canción es muy mía y de muchos de los que me rodean, supongo que por eso estoy pudiendo disfrutar este buen momento.
Gracias a todos los que me habéis dado vuestras muestras de cariño, apoyo e incondicionalidad, siempre estaré en deuda moral y emocional, no es una deuda dolorosa, es gratificantemente vinculante, pero no creo que pueda estar a la altura.
Humildemente, Gracias.

Todo se transforma

Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.

Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería......

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.



miércoles, 19 de diciembre de 2007

Por fin!!!!

Hace unos días que tenía un poco abandonado este espacio, pero tenía la cabeza en otro sitio. Ayer, martes 18 de diciembre escrituramos el nuevo piso de Vilanova i la Geltrú, dónde Mayte Leal y yo pasaremos consulta a partir del 1 de enero de 2008. Han sido meses de tensiones hipotecarias y de frustraciones varias, pero ahora ya podemos iniciar este nuevo proyecto.



Hoy estaré liado, bastante liado, pero a la mínima que pueda haré una entrada, creo que las aportaciones que habéis realizado sobre el tema de la pareja bien lo merece. Mientras tanto os dejo unas pocos fotos del nuevo piso, al que estáis invitados a tomar un zumo y alguna pasta casera, galletas, cocas variadas, etc.