jueves, 18 de octubre de 2007

Ranas

Hay un experimento que yo nunca he realizado porque no tengo suficiente grado de psicopatía, pero que si alguien se anima, me encantaría que me lo corroborase.
Sólo se necesita una rana y dos ollas llenas de agua. Tomaremos la primera olla y la pondremos al fuego. Cuando rompa a hervir echamos la rana dentro del agua. La rana notará de golpe la alta temperatura del agua y saltará fuera (reacción refleja por instinto de supervivencia). Seguramente se escaldará un poco pero sobrevivirá.

La segunda fase del experimento consiste en agarrar la otra olla con agua a temperatura ambiente y colocar la rana dentro. Como notará que la temperatura es adecuada, se quedará dentro. Entonces ponemos la olla a fuego muy lento, con la intensidad mínima que nos permita la cocina, y nos sentamos comódamente a ver qué ocurre.
Y lo que ocurre es nada. La rana no apreciará cambios significativos en la temperatura del agua y tolerará el aumento progresivo, hasta que llegue el punto en que su organismo se colapsará y morirá. Conseguiremos una rana hervida.
A partir de aquí podemos extraer diversas conclusiones, en función de las diferentes situaciones personales en la que nos hallemos. Pero parece evidente que es más difícil reaccionar ante situaciones estrategicamente lentas (de acoso y derribo) que a situaciones de alta tensión puntual que nos provocan una reacción de rechazo inmediato.

¿Por qué voy a reaccionar ahora si no lo he hecho antes? Realmente puedo aguantar un poco más, ya que en realidad yo controlo la situación... Seguramente estas podrían ser las respuestas que nos daría la rana, justo antes de quedar cocida.

4 comentarios:

  1. Vaya pobre rana ..nos lo deja mas claro que l agua !!!!
    curioso de repente me siento un poco rana ???
    SI ALGUIEN POR DUDAR INTENTA EL EXPERIMENTO ... LE ACONSEJO URGENTEMENTE DE COGER CITA CON MIGUEL ANGEL .

    ResponderEliminar
  2. Pobre rana!!! seria incapaz de hacer el experimento...Pero también me siento rana pero no solo un poco rana sino muyyyy ranaa!!!
    Montse

    ResponderEliminar
  3. Hola a los dos,

    sí, es cierto, pobre rana, y como diría "el Roto" en un chiste reciente publicado en El País, "a ver cuando le dan el premio nobel de investigación a una cobaya". Gracias por la publicidad, Salvador, pero hay ranas que recuecen...
    Montse, tal vez sería importante preguntarte cuál es tu límite, dónde están los márgenes de confianza...

    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. Doy fe. Somos ranas.

    Pero ahora que nos hemos dado cuenta,ahora que lo reconocemos...¿Querremos reaccionar? Cuando empecemos a oler a chamusquina...(¡ojo a los menos despiertos que esto es una señal!!) ¿Pondremos pies en Polvorosa o nos regodearemos en nuestro mísero destino,y nos limitaremos a llorar??? (porque se nos quema el culo, se entiende...)

    Vosotros no sé, pero yo intentaré recordar esta fábula, por la cuenta que le trae a mi trasero.

    ResponderEliminar

Este es un espacio para compartir información y experiencias, de forma que el respeto y la cordialidad deben guiar tu escritura. Gracias por tu aportación.