viernes, 7 de diciembre de 2007

Ghandi

Se explica una anécdota de que una madre llevó a su hijo pequeño a casa de Mahatma Gandhi y le suplicó:
- Se lo ruego, Mahatma, dígale a mi hijo que no coma más azúcar, es diabético y está poniendo en peligro su vida. A mi no me hace ningún caso y sufro mucho por él.
Gandhi Reflexionó unos segundos y le dijo:
- Lo siento, señora. Ahora no puedo hacerlo. Traiga otra vez a su hijo dentro de quince días y tal vez pueda.
Sorprendida, la mujer le dio las gracias y le prometió que haría lo que había pedido. Quince días después volvió con su hijo. Gandhi miró al muchacho a los ojos y le dijo:
- Chico, deja de comer azúcar.
La madre estaba muy agradecida pero extrañada a la vez, por lo que preguntó:
- ¿Por qué me pidió que lo trajera dos semanas después? Esto lo podría haber hecho la primera vez.
Gandhi le respondió:
- Es que hace quince días yo también comía azúcar.

"Si no puedes dar lecciones siempre puedes dar ejemplos"