lunes, 25 de agosto de 2008

La historia de Ana y Fran

Esta es una historia triste, de aquellas que te dejan mal sabor de boca, como todas aquellas historias de dependencia emocional. Tal vez sea una de las historias que más me han fascinado, ya que la conocí antes de licenciarme y todavía sigue, aunque ahora ya me llegan pocas noticias.
Fran y Ana eran dos personas que de vez en cuando aparecían por el grupo de amigos con el que yo me movía. Aparentemente eran una pareja consolidada, iban a siempre juntos, sin darse muestras de afecto, pero nadie dudaba que era un ente indivisible.
Poco a poco íbamos viendo aspectos de la relación que no se correspondían con una pareja "estándar". Fran se había comprado un piso, para él sólo, y Ana seguía viviendo con sus padres. Ella iba mucho al piso de Fran, casi se podía decir que hacía vida en allí, pero de golpe la volvíamos a ver en casa de sus padres. A veces se mostraban más distantes, otras se mostraban más próximos.
Ana se fue abriendo al grupo y poco a poco nos fuimos enterando que no eran pareja pero que lo eran. Esto era así porque eran pareja cuando Fran quería, y cuando no, también. Por supuesto Ana quería siempre, pero respetaba estoicamente los vaivenes de Fran. Llevaban así varios años, ella dejó a su anterior pareja porque se enamoró de él. Ella basculaba entre la rabia y la duda, constantemente, a veces hablaba pestes de él, pero a los pocos minutos lo justificaba, y decía cosas como "si es que ya sé como es él", "no me prometió nada", "yo ya sé que no debería provocarlo", etc...
Durante un par de años la situación se mantuvo estable, ella siempre dispuesta y él ambivalente. Pero Ana se empezó a molestar y decidió subir la apuesta, y para ver si reaccionaba empezó a tontear con algunos del grupo, y él se mostraba indiferente o perdía los nervios. Estas últimas reacciones provocaban una reacción fulgurante de ella que volvía corriendo a sus brazos, para a los pocos días volver al punto inicial.
Un día, habíamos acabado una excursión y nos estábamos cambiando el calzado en la calle cuando Fran maniobrando con su coche no vio a Ana, yo la aparté a tiempo, y le hice un comentario en broma:
- Ten cuidado, parece que Fran te quiere muerta.
- Bueno, al menos me quiere de alguna manera.
Los que oímos su respuesta nos quedamos helados, no por el contenido verbal, sino por la expresión facial y el tono de resignación que acompañaba a sus palabras.
De esta anécdota hace diez años. Por amigos que siguen en contacto con ellos me he enterado que siguen igual, pero que ahora han aumentado la apuesta. Viven juntos, pero en un nuevo piso de Fran, que está únicamente a su nombre, y no le quiere vender la mitad a ella porque dice que eso sería atarse y no quiere, y ella lo acepta, supongo que se limita a "aceptar como es él"...

6 comentarios:

  1. una historia interesante si...
    ahi se ve claramente la diferencia entre querer y amar.
    Pero bueno mientras los dos esten contentos, el uno sin atarse y ella estando a su lado sin importarle de que manera, lo importante es ser feliz.

    Por cierto ya leí el cuento mas corto y bonito jamas contado y aunque se ajusta más a la realidad, sigue siendo mas bonito el cuento de los príncipes azules =)


    Un saludo.

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  2. Lo siento de verdad, pero me resulta difícil entender que esta chica pueda ser feliz así, de hecho yo la veo más como la chica de la foto, CIEGA Y ATADA. Y es que siempre he creído en las relaciones de igual a igual. ¿Ingenuo? No sé, pero si yo doy todo por otra persona y esa persona no corresponde a un nivel ni que sea parecido, se va crear un desajuste muy dañino. Tal vez, como dice el comentario anterior, a ella le esté bien así. Ahora bien, eso te lo digo con conocimiento de causa, feliz ella no es. Para nada.

    En mi vida puedo contar con más de una atadura emocional que tardé a horrores cortarla, y que, además, hizo daño a personas que no lo merecían. Y la conclusión más clara siempre fue: así he sido todo menos feliz. Y como uno no es masoquista, pues...ya sabes.

    Ahora bien, ¡cuánto cuesta soltar amarras, cortar por lo sano, buscar fuera de lo conocido y mirar allá donde no hay luz!

    Felicidades por el blog y por cada uno de los post, es muy útil, tal vez más de lo que creas.

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  3. Yo he vivido personalmente una historia parecida. Ella cree que él es así, pero en realidad él podría ser mucho mejor si ella cambiara su actitud.
    Hay personas que, según se comportan,hacen salir lo mejor o peor de nosotros.
    Por desgracia, hay muchas historias de pareja parecidas a esta.
    A veces, por miedo a algo peor, nos conformamos con migajas..

    masxmi

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  4. lo que sucede es que cuando uno ama y no ha aprendido a amar piensa qu el amor lo justifica todo. uno olvida que el amor va mas alla que simple palabras y noches de pasion. pero como explicarle al corazon... imposible.
    todos vivimos una historia parecida por lo menos en algun momento de nuestra vida. lo importante es no quedarse ahi estancado para siempre y salir adelante.
    y aun no lo logro...

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  5. Interesante relato...
    gente y mas gente
    nunca se sabe que otros seres humanos mas o menos comprometidos nos podermos encontrar

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  6. Me hace reflexionar sobre lo importante de saber estar con uno mismo (querer-se) y sobre tener muy presente que nada es perdurable en tiempo.

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