lunes, 17 de septiembre de 2012

Moisés, Arquímedes y la Psicoterapia

A la hora de pedir ayuda, no importa si es necesaria o no, podemos distinguir dos tipos de personas: aquellos que quieren que para ellos seas Moisés y aquellos que desean ser Arquímedes en su propia vida.

Quienes quieren un Moisés en su vida tienden a exigir la ayuda más que a pedirla. Saben que algo falla, algo no funciona en sus vidas, y esperan, desean, que alguien que sepa algo que ellas no saben, baje de la montaña con unos mandamientos claros y efectivos que les sirvan para saber qué tienen que hacer para solucionar lo que no funciona. Y todo esto sin mancharse las manos. Evidentemente no valoran ni se plantean la posibilidad de aprender algo de la situación en la que se encuentran, y quieren que no haya margen de error posible.
Quienes quieren ser Arquímedes en sus vidas, piden ayuda, asumen la posibilidad que no se les pueda ofrecer, por eso, cuando la reciben, la agradecen. Saben que se van a tener que ensuciar las manos, pero quieren aprender a vivir sus vidas de manera diferente, más eficiente, y todos sabemos que no se puede dar la eficiencia si no hay margen de error.

¿Por qué llamarles Moisés y Arquímedes?

Los primeros quieren un salvador, alguien que los guíe por la travesía del desierto en su particular éxodo hacia la felicidad prometida.

Los segundos sólo quieren que alguien les de un punto de apoyo para que ellos puedan mover su mundo. 

A estos últimos va dedicado este blog, que hoy cumple cinco años.

Abrazos

8 comentarios:

  1. Me alegro de los cinco años de blog, q bien me hubieran venido!!!
    Yo aprendí q no puedo pretender tener un Moisés en mi vida.. ahora lo voy haciendo como puedo, aún así cometiendo todavía muchos errores.

    Un saludo

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  2. Feliz cumple!!!

    Seguiremos usando tus escritos como palanca para mover y alejar nuestras dificultades.

    Un abrazo

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  3. Muchas felicidades! Y que siga la cuerda para 5 años más de blog... como mínimo

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  4. Lo sensato es desear un Arquímedes.. alguien que te ayude, te oriente cuando estés perdida..
    pero ¿qué quieres que te diga?.. encontrar un Moisés tiene que ser lo más de lo más.. alaaa de golpe y porrazo y sin pasos previos alguien que te haga el trabajo sucio y tú sólo te quedes con el placer y la felicidad..
    Que sí. qué sí.. que ya sé que lo segundo es mejor pero puestos a pedir....
    jajajajjaa

    Además en todos estos años -bueno, yo no he leído todo.. pero casi- has evolucionado mucho y ahora has creado un estilo propio que antes no tenías -las explicaciones mediante diálogos te sale de muerte- y así aprendemos -o aprendo que a los demás no los conozco- y crecemos.. y aunque muchas veces hagamos todo lo contrario: no será porque tú no nos lo has explicado bien !!

    Un abrazo chillao!!!

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  5. Muchas felicidades por esos 5 años del blog, espero seguir leyéndote bastantes más! Un abrazo!

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  6. Estoy en plena mudanza y cambio absoluto de vida... Y no he podido resistirme a escribirte ;)
    Muchísimas felicidades para un blog "apetecible" y siempre interesante!
    Y cómo no, felicidades para el autor!! Por su elegante y particular forma de describir algunos aspectos humnanos, que de otra forma, podrían resultar demasiado técnicos o sin posibilidad de reflexión.

    Por muchos años más Miguel Ángel!
    Un fuerte abrazo!!

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  7. ¡Qué gracias lo de Moisés! Moisés fue el que condujo al pueblo de Israel por el desierto hasta la Tierra Prometida. Este pequeño pueblo nómada, durante el trayecto, tuvo que luchar contra otros pueblos que le quisieron conquistar y salió adelante. Pero durante los períodos de paz dentro de la tribu hubo de todo: traiciones, engaños, ambiciones desmesuradas, etc., hasta que Dios llamó a Moisés y le dijo: “esa pandilla de tontos a los que acompañas con tantos desmanes no van a llegar a la tierra prometida si siguen así. Moisés bajó con sus tablas de la ley – ahora el catecismo se dicta desde un Ipad- y les dijo: “chicos o seguimos estas recomendaciones o el fracaso es certero”. Le hicieron caso, Moisés no fue su salvador fueron ellos. A los Arquímedes que quieren experimentar también hay que “acompañarlos”. Y si al final explota todo y se hace un silencio que no se oyen ni los pájaros, a lo mejor es que de entre los pájaros había también aves de rapiña. El silencio también nos habla.
    Gracias por estos años de Feedbacks.
    Antonio Banderas.

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  8. Tú fuiste una de las personas q me enseñaron a estar en el segundo grupo...no hay día q no os lo agradezca...pero por desgracia tb he de decir q esa decisión exige un esfuerzo físico, emocional q no siempre logro conseguir...pero sigo para delante...

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