jueves, 25 de octubre de 2007

Las muletas


Durante siete años no pude dar ni un paso. Cuando fui al gran médico me preguntó:
- ¿Por qué llevas muletas?
Yo le dije:
- Porque estoy tullido.
- No es extraño - me dijo -, prueba a caminar. En realidad son estos trastos los que te impiden andar. ¡Anda, atrévete, arrástrate a cuatro patas si hace falta! ¡Pero muévete por ti mismo!
Riendo como un monstruo me quitó de las manos mis hermosas muletas. Las rompió en mis espaldas y, sin dejar de reír, las arrojó al fuego ante mi desesperación.
Ahora estoy curado. Ando. Me curó una carcajada. Tan sólo a veces, cuando veo palos, camino algo peor por unas horas.

3 comentarios:

  1. ¡¡Miedos, Miedos y más miedos!!

    Tan acostumbrados estamos a no arriesgar, que preferimos mantenernos quietos, viendo las cosas desde la cómoda barrera, conformándonos sólo con soñar posibilidades ("y si..." " y si...")

    ¡Prisioneros de los "Isis" y de los "tengoque"! Atrevámonos a pasar a la acción...aunque sólo sea para equivocarnos.

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  2. Lo que es "es"... Por mucho que nos cuestionemos mil opciones y combinaciones de finales lo importante es cuál es la situación y qué haremos para solucionarla, ser valientes y actuar...
    Podemos equivocarnos, para eso somos seres humanos pero el resultado aunque no obtengamos lo esperado SIEMPRE nos da una lección sobre algo, nunca es en vano.

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  3. grande.
    sí, eso es.
    óscaredú

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