martes, 12 de enero de 2010

Egoísmo

- Mira, para iniciar un proceso de terapia tengo una serie de condiciones que yo considero innnegociables.
- Lo encuentro justo.
- La primera es sencilla: Tú has de ser la persona más importante de esta sala.
- ¿Eso que quiere decir?
- Quiere decir que aquí vienes a hablar de ti. Todas las conversaciones versarán sobre tu persona. A veces te gustará y a veces no lo soportarás, pero siempres serás la incógnita de esta ecuación.
- Y si quiero hablar de otros.
- Siempre que estén vinculados a ti...
- No lo veo claro. No sé si deseo ser la persona más importante.
- ¿Por?
- Me parece una forma de egoísmo, qué quieres que te diga.
- Depende de lo que entiendas por egoísmo.
- Si vengo a hablar de mi quiere decir que no tengo en cuenta a los demás.
- Tal vez el problema es que lo veas así, de una manera tan excluyente. O tú o el mundo. O todo o nada..., como si no pudieses ser tú dentro de todo. En el fondo a lo mejor lo que tenemos entre manos es un problema semántico.
- Explícate.
- Para ti parece que egoísmo es hablar de ti, pero eso no quiere decir que despreciemos a la gente que quieres. Simplemente quiere decir que te vamos a situar en el centro de tu vida.
- Uff

4 comentarios:

  1. Si no se es, en cierta manera egoísta, se acaba por dispersar los sentimientos y las " fidelidades", acabando por no saber que nosotros somos la persona más importante, nuestro mejor amigo... pero si no vamos con cuidado, acabamos por ser nuestro peor enemigo.
    Ma. Dolors

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  2. Hace poco y dentro de una magnífica y placentera sobremesa, estuvimos conversando sobre este tema y, en uno de los momentos en los que escuchaba las posturas de cada uno, me dio la sensación de que definir algo abstracto (el egoísmo) así como saber mediante unos varemos propios, si uno lo padece o no es… desastrosamente caótico.

    Por supuesto la simplicidad de poder definir los matices de algo mediante un ejercicio semántico es maravilloso y enriquecedor.Y nos da pleno “poder” de transformar nuestra realidad en algo más positivo o por lo menos más sereno y pacífico. Siempre y cuando la semántica no se convierta en una justificación de algo que no se puede defender (no compartir un vaso de agua cuando hay sed común puede convertirse fácilmente en egoísmo básico).

    Por lo que creo que el egoísmo no deja de ser en muchas ocasiones un reflejo de cómo pensamos y en qué medida nos vemos respecto a los demás. O también de los miedos que nos asaltan por valorarnos de la forma en que muchas veces nos mereceríamos.
    Y no debería tener relación con lo mucho que nos queremos (sin caer en narcisismos), ya que el mundo seria mejor. Sólo entonces el altruismo surgiría por si solo, pues cuando uno mismo se siente bien no le cuesta nada dar sin esperar recibir.

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  3. Yo distinguiría entre este tipo de egoísmo, al que llamaría egoísmo positivo y el egocentrismo, o la falta de escrúpulos, o de empatía...

    Muchas de mujeres de este país, imcluso de las nuevas generaciones, tenemos una baja autoestima, no nos queremos ni nos respetamos lo suficiente. Buscamos el reconocimiento afuera y anteponemos las necesidades y los intereses de los demás.
    Con el tiempo, algo de terapia y buscando las buenas compañías he entendido que primero me tengo que preocupar por mi, y que soy la única responsable de mi felicidad y de mi vida entera...

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  4. Te apoyo anonima, es muy dificil, estar acordandose de una! a cada rato, a veces nos olvidamos, pero hay que hacer el esfuerzo y tenernos siempre presentes!

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