martes, 6 de julio de 2010

Afrontamiento

- No sé de qué te ríes, a mi no me parece nada gracioso.

- Me lo imagino, pero la verdad, creo que tu falta de humor forma parte del problema. Fíjate, estás dentro de un problema y eres incapaz de tomar perspectiva. Si lo hicieses verías lo divertidamente cínico que es, y lo fácil que es resolver tu conflicto.

- A mí no me hace gracia. Lo pasé mal, justo en ese momento, algo tan esperado… ¡y fallé!

- Claro, con tanta presión… Déjame que te lo planteé de otra manera a ver qué te parece. Mira, esa chica te gusta, ¿verdad?

- Sí.

- Y te gustaba hace tiempo, de eso estoy completamente seguro. Y estoy seguro que fantaseabas con ella.

- Sí. Es muy atractiva.

- Supongo que en muchas ocasiones has dirigido miradas furtivas a su escote, evitando que ella se dé cuenta.

- Sí. ¿Dónde quieres ir a parar?

- Joder tío, ella va a tu piso, te dice que quiere tener sexo contigo, se desnuda para estar contigo y tú, en vez de disfrutar de la situación, ¡te empiezas a preocupar de si conseguirás tener una erección!

- ¡Pero sí yo no quiero que me pase! ¡No quiero obsesionarme! Lo intento todo el rato, pero no lo consigo. ¿Qué quieres que haga?

- Tal vez necesitas un cambio de paradigma.

- ¿?

- Sí, ser menos egoísta. Pensar en la infinidad de cosas que podéis hacer.

- ¡Pero si no tengo una erección!

- Tal vez el problema es que crees que el sexo es sólo penetración…


1 comentarios:

Anónimo dijo...

En ocasiones, el sexo Sí es solo penetración. En el caso de esta historia en concreto, pienso que la chica no se conformaria solo con preliminares, caricias y mimos.
Un tema complejo este del sexo ya que cada persona es un mundo, y si por casualidad coincidimos con una relación en la que nuestra posible pareja esté en nuestro mismo mundo, nos entenderemos bien y sin frustraciones, sea la forma de hacer sexo que sea.
Hay mujeres que tampoco tienen "erección" (en este caso pueden fingir) y prefieren dar y recibir cariño sin sexo.
Que lio..