lunes, 27 de enero de 2014

Descomprimir el problema

- El problema es que yo me obsesiono con demasiada facilidad y no consigo salir del bucle y ver las cosas desde otra perspectiva con la misma facilidad.
- ¿Cómo te sientes ahora, después de habérmelo contado?
- Mucho mejor, más tranquila... Tengo la sensación de que se me ha evaporado ese peso que te comentaba que tenía aquí,m en el pecho.
- Me alegro. ¿Eres consciente de lo que hemos hecho para que esto ocurra? ¿O crees que ha sido magia?
- No, magia no... Hemos hablado del problema que me obsesionaba.
- Has hablado del problema, yo sólo he hecho preguntas.
- ¡Pero tus preguntas han resultado muy importantes!
- ¿Por qué crees eso?
- Tengo la sensación que algunas de tus preguntas me incitaban a buscar nuevas opciones, nuevas ideas, o incluso algunas viejas que consideraba inútiles y que a analizadas desde una nueva óptica me han vuelto a aparecer muy útiles.
- ¿El mérito es de las preguntas o de tu capacidad para aprovecharlas y explorar?
- Supongo que es una capacidad y un mérito mío, pero creo que no lo podría haber conseguido sin tus preguntas.
- ¿No crees que podrías?
- Ahora mismo no, ni de coña... ¿Cómo podría?
- Pensando más lento. Hemos de conseguir ralentizar tu pensamiento... ¿Cómo crees que se puede conseguir eso?
- Escribiendo, ¿no?
- Exacto. Escribir sobre lo que te preocupa te ayuda a evidenciar las lagunas que hay en tu discurso obsesivo y te obliga a explorar, si eres coherente, aspectos diferentes del mismo. En el fondo es como si descomprimieses el problema y con ello obtuvieses información nueva.

2 comentarios:

  1. No lo había visto de esta forma y, leyendo tu entrada, tiene mucho sentido y una lógica aplastante.

    La velocidad del pensamiento, con muchas ideas que se crean sin un orden definido y la síntesis de la escritura más relajada y estructurada.

    Lo único que, personalmente, me parece un aspecto más complejo es la coherencia sobre lo que se escribe.
    Supongo que, como en muchas otras cosas, el "dejarse llevar" es primordial.

    Muy buena entrada, como siempre ;)
    Un abrazo!

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    Respuestas
    1. Cuando escribimos necesitamos ser coherentes, eso no quiere decir que sea coherente para los demás. Y claro, cuando nos obligamos a ser coherentes con nosotros mismos estamos buscando nuevas opciones o cuestionando prejuicios. Todo beneficios, vamos.
      Gracias por el feedback y por hacerme pensar!

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Este es un espacio para compartir información y experiencias, de forma que el respeto y la cordialidad deben guiar tu escritura. Gracias por tu aportación.