domingo, 25 de noviembre de 2007

La (in)comunicación

Ayer quise hacer galletas. Nada especial, fue un capricho. De manera que cuando fui a realizar la compra semanal incluí harina. Ya en el supermercado, me dirigí al estante de la harina, pero cual fue mi sorpresa cuando vi que no había simplemente"harina", sino que había de muchos tipos, harina especial para rebozados, harina especial para repostería, harina integral y harina para tempura. Me dirigí a la empleada (la mayoría son ellas) y me contestó que eso era lo que tenían, que si acaso comprase harina integral. Por su expresión facial me quedó claro que le estaba preguntando una cosa inesperada, fuera de lugar.

Durante el camino de vuelta a casa, tenía la sensación que había leído o visto algo similar en alguna ocasión, y hoy he caído en la cuenta de que era esta viñeta de Quino. En algún post anterior ya me referí a las incongruencias del progreso, pero la principal incongruencia es que el todo se divida en partes de forma arbitraria. En mi caso es con harina, en la viñeta con papel, pero estoy seguro que a cada uno nos ha ocurrido en situaciones diferentes, y seguro que hay consecuencias más graves.


1 comentario:

  1. ¿Pero esto qué es, Miguel Ángel Raya Saavedra?

    ¿Acaso tu blog se está convirtiendo en un recetario de cocina? ¡Menuda obsesión con las ga-lle-ti-tas!
    ¡Estás enfermo!
    Apuesto a que la película "Más extraño que la ficción" tuvo algo que ver en tu ya más que evidente locura por estas pequeñas y dulces joyas de repostería...

    En fin, querido amigo,no sé si tu mal tiene cura pero, al menos, suena poco amargo...jejeje

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