sábado, 19 de enero de 2008

Cómo busco...

- Durante seis años busqué la iluminación - dijo el discípulo -. Siento que estoy cerca y quiero saber cómo he de dar el siguiente paso. Un hombre que sabe buscar a Dios, sabe también cuidar de sí mismo.
- ¿Cómo te mantienes? - preguntó el maestro.

- Ése es un detalle sin importancia. Mis padres son ricos y me ayudan en mi búsqueda espiritual. Gracias a ello puedo dedicarme por entero a las cosas sagradas.

-Muy bien - dijo el maestro - entonces te explicaré el siguiente paso: mira al sol durante medio minuto.

El discípulo obedeció. A continuación, el maestro le pidió que describiese el paisaje a su alrededor

- No puedo hacerlo. El brillo del sol me ha deslumbrado.

- Un hombre que mantiene los ojos fijos en el sol, termina ciego. Un hombre que sólo busca la Luz y deja sus responsabilidades en manos de los demás, jamás encontrará lo que busca - finalizó el maestro.
La fotografía es cortesía de Boomings. Los comentarios, una vez más, sobran.

3 comentarios:

  1. Bonita foto... jejeje. Todo un honor que la hayas colgado para un post!
    En cuanto al cuento... Creo que para saber (y luego encontrar, creo que es más importante lo primero) lo primero que hay que hacer es tomar las riendas de nuestra vida en todos los sentidos y no delegar en los demás todo lo que nos incumbe directamente. Sin eso no hay por dónde empezar.
    Un abrazo!

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  2. El que navega derecho al faro se acaba dando contra la roca

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  3. Pues sí, quien no se preocupa de lo básico de la vida no puede aspirar a conocerla. Gracias Boomings.
    Javier, gran frase, desde luego lo importante es saber interpretar las señales.
    Un fuerte abrazo a los dos

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