martes, 19 de febrero de 2008

¿Sumisión por amor?

"Sigo dando vueltas a esa obsesión que se ha fijado en esa cabecita que yo tanto amo respecto a que deseas seguir siendo tú misma. Tú escribes: Tú y mi música. ¡Perdóname pero también tenemos que discutir eso! ¿Cómo te imaginas la vida matrimonial de un hombre y una mujer que son los dos compositores? ¿Tienes alguna idea de lo ridícula y, con el tiempo, lo degradante que llegaría a ser inevitablemente para nosotros dos una relación tan competitiva como ésa? ¿ Qué va ocurrir si, justo cuando te llega la inspiración , te ves obligada a atender la casa o cualquier quehacer que se presentará, dado que, como tú has escrito, quisieras evitarme las menudencias de la vida cotidiana? ¿Significaría la destrucción de tu vida [...]. Tú no debes tener más que una sola profesión: la de hacerme feliz. Tienes que renunciar a todo eso que es superficial (todo lo que concierne a tu personalidad y tu trabajo). Debes entregarte a mí sin condiciones, debes someter tu vida futura en todos sus detalles a mis deseos y necesidades, y no debes desear nada más que mi amor"

Extracto de la carta que recibió Alma Mahler de su futuro marido Gustav Mahler.
Del libro "Historias de Mujeres" de Rosa Montero

Personalmente creo que sobra cualquier comentario y que cada uno puede sacar sus propias conclusiones al respecto. Lo que no se le puede negar al bueno de Gustav es que sabía lo que quería y cómo conseguirlo...

6 comentarios:

  1. Bufff... se me eriza el pelo sólo leyéndolo! De horror evidentemente...
    Un abrazo!

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  2. Hay que estar muy mal para aceptar como normal ese grado de sumisión a otra persona. Me cuesta creer que, después de esta carta, la señora Mahler no se dejara barba y bigote y se dedicara a atracar bancos como El Solitario.

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  3. Coincidencia alucinante. Últimamente escucho día sí, día también, la 5ª sinfonía de este tiparraco que para mi es un genio absoluto. El adagietto del tercer movimiento, en concreto, es una obra de arte de una sensibilidad fuera de lo normal y, por supuesto, recomiendo vivamente su escucha.

    Es por eso que me resulta alucinante comprobar que en su vida personal era un auténtico maltratador (en una palabra). Creo que leí en algún lado algo sobre las víctimas y los verdugos, que no hay un verdugo sin alguien a quien martirizar, que no hay víctima sin su mortificador particular. Me disgustan todas estas clasificaciones tan a la ligera, pienso que todos tenemos algo de cada tipo de personalidad, tal vez una más acusada que las otras. Víctimas y verdugos. Nunca habría acertado a clasificar al genial Mahler como verdugo...¿o es que quizás no se trata solo de eso?

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  4. Bueno...esa carta fue escrita hace un siglo, sin embargo el contenido podría pasar por actual ¿De qué nos escandalizamos? La subyugación en la pareja está a la orden del día; lo que quizás sorprenda de esa carta es la claridad del mensaje: El señor Mahler no se andaba por las ramas.Ni falta que le hacía.Eran otros tiempos.
    ¡Otro gallo nos cantaría si a día de hoy se les viera venir, así, de frente!

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  5. que quieres que te diga justamente yo???
    yo si que no voy a hacer comentarios.
    Hombres....

    óscaredú

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  6. Hola a todos, parece que esta entrada ha generado movimiento visceral, y eso es bueno, evidentemente. Si os parece, os contesto con la entrada que voy a editar hoy.

    Gracias a todos por vuestras aportaciones, siempre enriquecedoras

    Abrazos

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