miércoles, 22 de julio de 2009

Per Donar

La gran mayoría de los conflictos interpersonales que mantenemos activos en nuestra vida vienen dados por el hecho de no dominar correctamente el lenguaje que utilizamos. Esto siempre tiene implicaciones mucho más profundas de lo que creemos. Somos lo que decimos.
De todos los conflictos que podemos mantener a lo largo de nuestra vida, los más sangrantes son los que hacen referencia a la culpa y al perdón.
Esto ocurre porque las personas somos seres sociales, necesitamos interrelacionarnos continuamente para construir nuestra realidad social. Cuando estas interacciones no son satisfactorias siempre planea la sombra del dolor y de la culpa, ya que por muy bienintencionados que seamos, siempre podemos equivocarnos.
La culpa es una emoción que aparece cuando reconocemos un mal que hemos realizado a otra persona, moviéndonos a reparar este daño para reestablecer el orden anterior y evitar nuevos conflictos.
Pero en muchos casos, a la mayoría de nosotros, la culpa nos invade como una enfermedad emocional intolerable, que nos lleva a reaccionar de manera inmediata para buscar la manera más rápida y accesible de dejar de sentirla. En el mejor de los casos reconocemos que nos sentimos culpables y explicamos la intención con la que actuamos para que el otro pueda tener una información más completa de lo sucedido. Pero en muchos casos también hacemos una pregunta de manera inmediata: "¿Me perdonas?"
Pero, ¿sabemos realmente lo que significa la palabra perdonar? Si analizamos la palabra separando el prefijo de la ráiz obtendremos:

PER - DONAR
O sea, significa "por dado", o por entregado.
Pero claro, nos olvidamos que el perdón es otorgado por la persona dolida, y que para que ese perdón sea con todas las consecuencias lo ha de hacer de una manera consciente, valorando los pros y los contras de manera que le permita cerrar de manera coherente su dolor (producto de la herida que le hemos inflingido).
Pero, ¿permitimos que la persona herida/dolida haga su proceso y tome una decisión? ¿o la presionamos para que nos perdone? ¿Pedimos perdón o lo exigimos?... ya que si exigimos perdón a una persona que hemos herido, ¿no la estamos revictimizando?

2 comentarios:

  1. Eva Aguilar Moreno23 de julio de 2009, 11:53

    hola Miguel Angel.

    esta es una entrada interesante.

    cuando no "per-donamos" o no podemos hacerlo quizá se debe a que tenemos la sensación que queda algo pendiente, algo por saldar.

    Podemos pedirle algo al otro o hacer algo nosotros para que nos encontremos en paz con nosotros (que es lo mas importante) y si puede ser con el otro.

    por ejemplo: si yo dejo 50 € a alguien que se olvida de devolverlos, cada vez que yo le vea me sentiré que me debe algo y que no perdono su olvido, pero si despues de un tiempo que no han sido devueltos, decido "regalarselos" , esa persona ya no me deberá nada, no tendré que perdonarle porque la deuda consideraré que está saldada. Yo me sentiré mejor conmigo y con el otro. Aunque esto no significa olvidar, ya que si en un futuro me volviera a pedir dinero no se lo dejaría.

    Esto es aplicable a vivencias entre personas, cosas que se han dicho , que se han hecho... Quizá lo importante es no quedarse con la sensación que te deben cosas, ya que el sufrimiento va contigo.
    Es decir cuando uno no perdona el que sufre es él mismo.

    un saludo

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  2. Yo estoy un poco con la línea que Eva sugiere.

    El perdón, la culpa, son... cosas curiosas, emociones, sentimientos que no son sencillos de manejar.

    Me refiero a cuando nos hacen daño de verdad. Por mi experiencia sé que el perdón no es una moneda que puedes dar a cambio para tranquilizar al ofensor. A veces ocurre que "quieres perdonar" pero simplemente no puedes. Sabes que es mejor pasar página y no llevarse rencor o un sentimiento negativa hacia alguien que nos ha herido (sea con o sin intención, que no haya intención no consuela demasiado y resulta peligroso que "sin querer" te pueden hacer mucho daño). Un día te das cuenta de que el recuerdo ya no duele y que no hay ningún sentimiento negativo hacia quien nos hirió. Eso es, para mí, pasar página, perdonar de verdad. Otra cosa es... procurar no volver a ponerlo fácil para que nos la vuelvan a dar en el mismo carrillo.

    Supongo que es complicado.

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