lunes, 28 de junio de 2010

Colaboración Marina Vivó


Hay dos tipos de personas, aquellas que provocan, que remueven las ideas de los demás y las que no. Marina, compañera en el ISPC desde hace años, es de las que pertenece al primer grupo, y han sido muchas las ideas que formula en los innumerable cafés y comidas que hacemos a lo largo del CFBP. Por suerte, he conseguido convencerla para que colabore en este blog, y hoy tengo el placer de publicar su entrada. Disfrutadla como lo he hecho yo.

En ocasiones tienes sorpresas agradables y que te crean un gran impacto positivo. Tanto es, que en los siguientes días lo cuentas a todo el mundo a quien te encuentras. Ayer asistí a una serie de conferencias sobre prevención de accidentes en el trabajo. Instructivo aunque poco sorprendente. Hasta que en los últimos 30 minutos un ingeniero de la NASA nos estuvo contando a qué se dedicaba. José Núñez trabaja en el Centro Espacial Kennedy, desde donde dirige proyectos de la NASA y de la Estación espacial Internacional. Día a día, coordina desde la Base a un equipo de más de 100 personas. Su equipo lo forman técnicos de diferentes disciplinas y se encuentran repartidos en 16 países diferentes (entre ellos Rusia, Japón, Dinamarca o España). Su proyecto actual es diseñar, fabricar y ensamblar dos "piezas de recambio" de la Estación Espacial. Una vale 50 millones de $ y la otra "sólo" 10$. En este tipo de proyectos, no puede haber margen de error, cuestan demasiado.
Lo mejor ha sido cuando la explicado cuál es el factor del éxito en los proyectos en qué ha participado en la NASA durante éstos últimos 20 años: la Comunicación entre los miembros del Equipo. No el mail, el teléfono o las video-chats, sino la Comunicación con mayúsculas. Es decir, entre otras muchas cosas:
- Asegurarse que todas las personas del Equipo trabajan con los objetivos claros, que están informados de las fases del proyecto y de cuál es su aportación en cada momento y qué repercusión tiene.
- Un intercambio de información constante (tiene cada día por sistema, 3 reuniones con los diferentes equipos, siempre a las mismas horas).
- Escucha activa, es decir, escuchar atentamente y comprendiendo lo que las personas le quieren decir.
- Facilitar la comunicación, no cerrarse en los detalles, sino dejarlos para quien debe resolverlos (es decir, los diferentes equipos) y centrarse en los resultados.
- Intentar la máxima implicación y participación de los participantes en el proyecto.
Pero yo destaco sobretodo éstas dos últimas:
- En las reuniones, mantener el compromiso adquirido de decir cada día algo positivo sobre algún equipo o miembro de algún equipo.
- Transmitir los errores cometidos como oportunidades para aprender y mejorar, convirtiendo un mensaje negativo en positivo.
Según Jose Nuñez, en la NASA la Comunicación es el factor clave. Determina si un proyecto es un éxito o un fracaso. Por lo tanto, no se pueden permitir no mantener una Comunicación de Calidad.
Y yo me pregunto, desde que le oí hablar: ¿en cuántos fracasos y en cuántos éxitos participamos cada día, en los diferentes aspectos de nuestra vida (con nuestra pareja, amigos, familia, en las diferentes empresas y trabajos)? ¿Cuántos riesgos asumimos por no Comunicarnos bien? ¿Cuantos sufrimientos son evitables? ¿Cuántas satisfacciones estamos perdiendo y estamos negando a los demás por no mantener una buena Comunicación?

6 comentarios:

  1. Es interesante ver que en la comunicación entre los miembros del equipo de la NASA no incluyeran los medios de comunicación actuales como el mail, el teléfono o la vídeo-conferencia.

    Es cierto que estos medios de comunicación no permiten una retroalimentación del mensaje como cuando la comunicación se realiza en persona. Las respuestas inmediatas, verbales y no verbales del interlocutor, son esenciales para asegurarse de que todos entienden el mensaje y hablan de lo mismo, algo fundamental en el trabajo en equipo.

    Interesante historia.

    Un saludo.

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  2. Las personas inquietas, las que remueven ideas, las que sacan temas interesantes en las tertulias, hacen que nuestro cerebro se ponga a trabajar y eso es fantástico y enriquecedor.
    Como tu dices, Miguel Angel, la falta de comunicación o la mala comunicación, nos hace tener una mala calidad en las relaciones y a veces eso nos hace fracasar en ellas.
    Yo opino que lo principal para tener una buena comunicación es estar abierto de mente, con ganas de mejorar en la vida, de crecer humanamente..
    Muy buen artículo el de Marina Vivó!
    Muchas gracias a los dos

    Marta

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  3. El prejubilado, con su traje de chaqueta y su corbata, tomó mi taxi a la salida de un restaurante:

    - ¿Podría usted llevarme a la calle Orense, por favor?

    Su tono de voz me dijo que había cenado con vino y brindado con champagne.

    - ¿Sabe? Acabamos de celebrar la “pedida” de mi hija Sara.

    - ¡Estupendo! – dije por decir algo. En realidad no sabía que se siguieran llevando ese tipo de tradiciones previas al matrimonio tradicional.

    - No. No se crea.

    - ¿No está contento por ella? – pregunté.

    - No. Bueno, sí. Por ella, sí. Pero hace dos años ya que falleció mi esposa, y el año pasado se casó mi hijo mayor, y ahora ésta. Ya lo ve: En dos años me he quedado completamente solo, a mis cincuenta y nueve, recién prejubilado, y solo.

    Ahora su tono se envolvió en una mezcla de ternura, rabia y derrota. Aquel hombre, tan maduro ya, tenía miedo de llegar a casa y enfrentarse, puede que por primera vez en su vida, a una soledad que él no había elegido.

    Y cuando se bajara de mi taxi y llegara a casa iría directo a la nevera para tomar su yogur de todas las noches y se lo comería en silencio, mirando a los azulejos, o a las juntas de los azulejos, o a las raras formas de los dibujos de los azulejos, tratando con ello de no pensar en nada o de llenar sus pensamientos de paja altamente inflamable. Después del yogur daría tres o cuatro vueltas por el pasillo, entrando sin querer en cada habitación de cada hijo que ya no está, sentándose en sus camas que ya no sirven, y luego se acostaría en la suya, en su lado de su cama, con el otro lado siempre intacto, ya sin silueta (en dos años los colchones ceden y vuelven a su ser, pero no los recuerdos) y se pondría a leer, con sus gafas de cerca al límite de la nariz, uno de esos libros que invitan al sueño, pasando una y otra vez por la misma línea sin apenas entender nada, en un insoportable bucle, mientras que por encima de las gafas se le escaparía sin querer la vista a ese hueco vacío, o al retrato de la que fue su mujer durante media vida enmarcado en plata sobre la mesilla izquierda de noche, esa que también sostiene un despertador que ya no usa y los tapones de los oídos que no sirven para las voces de dentro. Y al final se dormiría con la luz encendida y las gafas colgando, y soñaría en blanco y negro sin subtítulos ni nada, cruzando los dedos del alma para despertarse, a ser posible, no a la mañana siguiente, sino a la siguiente vida.
    De este texto, copiado de un periodico, creo que podría salir un tema muy, pero que muy interesante. Por dar alguna idea mas, al bloc.

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  4. Define a la perfección una de las mayoras carencias de hoy en día.
    Desgraciadamente el ejemplo de la NASA forma parte de un 10% frente a un 90% de personas que no “encuentran” la comunicación en su vida.
    Para mí la comunicación, en la actualidad, está en un periodo de “cáncer absoluto”, está viciada, subestimada y sobrellevada a un plano agresivo donde la imposición de una idea, que no el planteamiento de esta, es la clave para sentirse escuchado.
    Grave error (a mi parecer) cuando uno piensa que el tono de voz más alto es vital para poder obtener una respuesta en vez de pensar bien lo que uno dice y con eso obtener más comprensión del que escucha (y viceversa).

    Por ello califico como absoluta utopía el hecho de que esto cambie ya que hay un factor muy importante y decisivo para que la comunicación no se dé del modo correcto y es precisamente nuestra parte emocional.
    Cuando aprendamos a canalizar nuestros deseos, problemas, secretos, mentiras, envidias, alegrías, tristezas, etc, de una forma más equilibrada, entonces no influirá en el mensaje final y este se recibirá puro, sin interferencias que formen una mala comunicación.
    Afortunadamente siempre existen personas con las que da gusto comunicarse… ¿Será porque antes han aprendido a hacerlo consigo mismas?

    Gracias a Marina por su entrada y a ti por publicarla.
    Saludos.

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  5. Gràcies Marina pel teu post!!! M'ha agradat molt i sobretot del tema del que tracta, ja que és molt interessant i dona molt que reflexionar.

    La gent que solem treballar en equip trobem a faltar molt la comunicació: ja sigui del nivell superior o dels companys, fet que dona a molts "errors" que podríem ser evitables (a més, una bona comunicació evita malentessos i futurs conflictes). Però també estic d'acord de que la comunicació és clau en TOTS els aspectes de la nostra vida.

    A veure si t'animes i en fas més!!!! (ja tindries una seguidora)

    GRACIES PER COMUNICAR-TE AMB NOSALTRES!!!!

    Àngels

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  6. Muy bien pero hay que ver q el mundo desgraciadamente en el que vivimos nos lleva a reaccionar asi, a no ser que nos vlvamos antisistemas y asumamos las consecuencias de quedarnos sin trabajo por ejemplo, uno no puede decirle a su jefe que no esta de acuerdo en la reflexion que nos pueden estar haciendo, no puede ser franco con un compañero de trabajo, no, no, no , recorto por aqui recorto por allá y es loq ue queda unos robotitos trastornados, reprimidos, que ascentimos con la cabeza aunque tengamos ganas de decir tantas cosas...
    Un abrazo.

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