jueves, 8 de septiembre de 2011

La elegancia del erizo

"... el problema está en que los hijos se creen lo que les dicen los adultos y, una vez adultos a su vez, se vengan engañando a sus propios hijos.
La afirmación de que la vida tiene un sentido o que los adultos lo conocen es la mentira universal que todos creen por obligación. Cuando una vez adulto, uno comprende que no es cierto, ya es demasíado tarde. Entonces el misterio permanece intacto, pero hace tiempo que se ha malgastado en actividades estúpidas toda la energía disponible. Ya no le queda a uno más que anestesiarse como puede tratando de enmascarar el hecho de que no le encuentra ningún sentido a la vida, y engaña a sus hijos para intentar convencerse mejor a si mismo..."

Y así, todo el libro lleno de pequeñas joyas a descubrir para pensar, con la mirada puesta en uno mismo, mientras ve como se le rompen determinados prejuicios...

2 comentarios:

  1. La elegancia del erizo, un buen nombre para una buena novela. Pues fíjate que yo, me fijé en otras cosas, me fijé en la importancia de lo auténtico en saber reconocerlo, en como la belleza siempre acaba por imponerse pese a que todo se empeñe en hacernos mirar lo superficial, lo feo, lo no armónico. Hay que saber mirar más allá de la superficie, y descubrir la belleza esa belleza del erizo, escondida, incómoda, inaccesible pero inconmensurablemente bella. Los prototipos rotos (la portera) es una lección, la niña superdotada y hastiada de la vida que aplaza su muerte por seguir admirando la belleza, sin saberlo pero así es.
    Interesante elección esta novela.

    Pilar V.

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  2. Hola Pilar,

    Tienes toda la razón, si hubiese transcrito todo aquello que me llamó la razón de este estupendo libro tendría que realizar demasiadas entradas sobre él. Está lleno de sutilezas y comentarios acertados.

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