lunes, 9 de julio de 2012

La obra teatral de tu vida


                                "La principal decisión que has de tomar en cualquier
 momento es si deseas que la obra de tu vida sea 
una comedia o una tragedia... "

- Una de las fantasías que más daño nos hace es la de creer que tenemos el control absoluto de nuestra vida.
- ¿Acaso no es así?
- ¿Absoluto? No. Cada uno de nosotros somos capaces de gestionar un control relativo.
- Pero yo soy el protagonista de mi vida.
- Sí, ¿y?
- Que yo decido, que yo tengo el poder de hacer aquello que deseo.
- Bueno…, yo diría que decidimos lo que queremos dentro de los márgenes que nos marca lo que podemos… y que conste una cosa: estoy de acuerdo contigo en que eres el actor protagonista de la obra de tu vida, pero, ¿estás solo en esta representación?
- No, hay mucha más gente implicada.
- Todos son actores secundarios…
- Sí, ya me quedó bastante claro que soy la persona más importante de mi vida.
- ¿Eres el director de la obra?
- Quiero creer que dirijo mi vida…
- Sí, pero el director de la obra no sólo dirige al protagonista, también dirige a los secundarios.
- Es que yo no quiero dirigir a nadie
- Entonces los secundarios van a su bola. Pero eso tiene arreglo.
- ¿Sí?
- Claro, dependerá de la calidad del guión. ¿Eres el guionista de tu vida?
- Sí, ¿no? Si yo no soy el guionista de mi vida, ¿quién más lo puede ser?
- Cualquiera. Tus padres, tu pareja, tus abuelos, ves a saber.
- Pero eso significaría que sólo soy una marioneta.
- Sí.
- Pero…
- ¿Cómo se sentiría una marioneta si pudiera rebelarse?
- Libre. Pero, ¿y si no puede liberarse?
- Eso deberías saberlo tú.
- ¿Yo? Claro… yo siempre me he sentido vacío.
- Dicen que quien espera ser llenado siempre es capaz de encontrar nuevos vacíos en su interior.


http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,371,m,1072

3 comentarios:

  1. Muy interesante!

    Y si me permites planteo una pregunta: ¿Qué concepción de si misma tendrá la marioneta al percatarse (en un momento de su vida), que no tiene ninguna cuerda que la ate? Es libre desde siempre.
    Y aunque continua sintiéndose marioneta, lo único que le ata es su decisión de tratar de "proteger/cuidar" a los demás actores que, aunque secundarios, son muy cercanos y forman parte de su identidad.

    No descubro nada diciendo que las relaciones sociales, están llenas de matices por los cuales no siempre es fácil ver con nitidez "objetiva".
    Por lo tanto, tal vez una mejor pregunta sea: ¿Donde está la línea que separa el sacrificio, amor o la cesión del protagonismo, de la equivocación absoluta al enfocar el guión de nuestra propia vida hacia lo que "escriban los demás actores"?

    Desde luego no tengo ningún inconveniente en reconocer que hay veces en que para mí es un enigma.

    Saludos!

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  2. A tu segunda pregunta creo que la respuesta es que esa línea está en la propia percepción del sufrimiento. No puede haber ayuda sana si implica un sufrimiento invalidador.

    Respecgo a la primera, muchas marionetas se acaban dando cuenta que no hay cuerdas que las aten a un titiritero, y se pasan el resto de sus días añorando la sensación de seguridad que le daban las cuerdas...

    Un abrazo y gracias por enriquecer este blog.

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  3. Muchas gracias a ti Miguel Ángel por tu predisposición!
    Magníficas respuestas (claras y muy reveladoras).

    Un abrazo y gracias de nuevo ;)

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