miércoles, 2 de enero de 2013

Emociones secundarias


- ¿Me estás intentando decir que la envidia es buena?
- Por supuesto que es buena. ¿Por qué iba a resultar mala?
- Porqué duele. La envidia hace daño a quien la siente, y a quien se dirige.
- No, en eso estás muy equivocada, la envidia te proporciona información muy útil para la gestión de tus deseos.
- ¿Conoces la historia de la luciérnaga y la serpiente?
- No, cuéntamela.

http://lasrutasdeangelica.blogspot.com.es 
Cuenta la Leyenda, que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga;
ésta huía rápido con miedo, de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada.
Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro a dar este precedente a nadie, pero como igual te voy a devorar, puedes preguntar.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No, contestó la serpiente.
- ¿Yo te he hecho algún mal? - No, volvió a responder.
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- ¡Porque no soporto verte brillar........!


- Ya veo... ¿No te das cuenta que me estás dando la razón?
- ¿Qué? A mi me parece que la moraleja está muy clara, la envidia mueve a la serpiente a realizar conductas destructivas, no a encontrar su propia luz.
- Jajaja, sí, claro, ese sería un primer análisis y, si me lo permites, sería muy básico... Casi diría que es simplista.
- ¿Qué? A mi me parece un cuento de lo más aleccionador.
- Tal vez ese sea el problema, que es demasiado aleccionador y no ayuda a pensar. Veamos, ¿conoces la diferencia entre las emociones primarias y las secundarias?
- No.
- Bien, las emociones primarias son las que sentimos cuando un estímulo externo nos provoca, las emociones secundarias son aquellas que nosotros expresamos.
- ¿Qué quieres decir?
- Aplicado al cuento que me has contado, la serpiente al ver la luz de la luciérnaga siente envidia. En este punto los dos estamos totalmente de acuerdo. Pero lo que expresa la serpiente es otra emoción, es rabia. Siente rabia de que la luciérnaga tenga luz y ella no. 
- ¿Y?
- Que si se hubiese movido por la envidia habría pensado en cómo conseguir la luz, no en como destruirla. La envidia es necesaria, te señala qué es lo que deseamos. El problema es cómo gestionamos ese deseo, e incluso más grave es cómo gestionamos la frustración de no obtenerlo...

Dedicado a Lorena Pérez, discutir temas con ella genera ideas. ¡Gracias!

2 comentarios:

  1. Me encanto! Saludos desde Aguascalientes, Mexico.
    Amira

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  2. Gracias Amira! Igualmente desde Vilanova i la Geltrú

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