martes, 29 de septiembre de 2009

La mecánica del Corazón

Ya no puedo estar sin su presencia; el olor de su piel, el sonido de su voz, sus pequeñas maneras de representar a la muchacha más fuerte y a la más frágil del mundo. Su manía de no ponerse las gafas para ver el mundo tras el cristal ahumado de su visión lastimada; su forma de protegerse. Sin ver de verdad y, sobre todo, de hacerse notar.

Descubro la extraña mecánica de su corazón. Funciona con un sistema de concha autoprotectora ligada a la falta de confianza que la habita. Una ausencia de autoestima peleándose con una determinanción fuera de lo común. Los resplandores que produce Miss Arcadia al cantar son los estallidos de sus propias fracturas. Es capaz de proyectarlos en el escenario, pero en cuanto la música se apaga, pierde el equilibrio. Aún no he descubierto qué engranaje tiene roto.

El código de acceso a su corazón cambia todas las noches. A veces su concha es dura como una piedra. Por mucho que pruebe mil combinaciones en forma de caricias y palabras de apoyo, apenas consigo quedarme en las puertas de su misterio. Sin embargo, ¡me gusta tanto hacer crujir esa concha! Escuchar ese pequeño ruido que produce al desactivarse, ver los hoyuelos que se marcan en la comisura de sus labios y que parecen decir "¡Sopla!". El sistema de protección volando en dulces pedazos.

La mecanica del corazón, de Mathias Malzieu. Editorial mondadori.

Lo que ocurre cuando unos se enfrenta a la vida sin una base sólida que le permita vivir a pequeños sorbos, porque cuando uno está más pendiente de entender el amor que de disfrutarlo, se condena al sufrimiento.

martes, 22 de septiembre de 2009

Cómo reaprovechar murallas


- A veces lo que nos ocurre es que nos fascinamos con las murallas que hemos levantado y hasta puede pasar que presumamos de ellas, se la enseñamos a todo el mundo para que vean cómo somos de fuertes, cómo somos de inexpugnables, y eso produce rechazo o admiración en los demás.
- ¿Y?
- Pierdes a los que produces rechazo y pierdes a los que provocas admiración.
- ¿Por qué pierdo a los que provoco admiración?
- Porque no se acercan por ti, se acercan por las murallas. Y en el fondo tú sabes que el contenido es mucho más que el continente. De forma que si les muestras el contenido la mayoría se desilusionan, y tú te sientes solo
- Pero esas murallas me han sido muy útiles, han resistido a ejercitos, ¿cómo me deshago de ellas?
- Bueno, a lo mejor no es necesario deshacerse de ellas. Es más, la mayoría de las ciudades amuralladas han descubierto nuevos usos para sus murallas. Yo empezaría por retirar el armamento y por invitar a la gente a pasar a la ciudad, a descubrir que el conocimiento de algo es una forma mucho más sano para todas las partes que la conquista. A lo mejor conviene enseñar las murallas a los visitantes y la vida cotidiana de los que viven en la ciudad, su verdadera riqueza: cómo se relacionan, qué es lo típico de la ciudad, cómo se divierte, etc.
- No sé si me convence esta opción.
- Tal vez no te convenza porque implica un cambio de actitud. En el fondo es pasar de una postura pasiva a una activa.
- Y uno no puede esperar resultados diferentes si siempre hace lo mismo, ¿no?
- Correcto. Pero si aún así apuestas por opción desmantelar las murallas...
- Sí.
- Yo lo haría poco a poco. Siendo consciente del esfuerzo que costó colocar cada piedra, una a una hasta llegar a los cimientos.
- Pero eso será muy duro.
- Sí. Un gran esfuerzo para desmantelar un construcción que consideras inútil, pero si la muralla china pudo ser reutilizada...

jueves, 17 de septiembre de 2009

Levantar murallas

- No sé qué me pasa con las parejas. Siempre atraigo al mismo tipo de personas, parecen ser una cosa y luego me acabo llevando decepciones y dolor. ¿Por qué no se me acercan personas diferentes?
- La verdad es que hay muchas explicaciones posibles. Necesitaría más información o daré palos de ciego.
- Al principio parecen personas seguras, fuertes, pero acabo sintiendo que me sacan toda la energía, que se aprovechan de mi. ¡Es todo lo contrario de lo que prometían al principio!
- O de lo que tú pensabas que ellos prometían.
- Eso es palabrería de psicólogos. No te andes por las ramas y explícame algo que no me culpabilice.
- De acuerdo. Supongo que podríamos definir el comportamiento de estas parejas como conquistadores, ¿correcto?
- Podría decirse, sí, prometían mucho...
- Tal vez te sirva una comparación histórica. Durante siglos las ciudades tenían que progerse de los ejercitos conquistadores y para ello, como no podían mover las ciudades ni abandonarlas, construían murallas para dificultar la conquista. Las murallas crecían de tamaño cada vez que un ejercito conquistaba la ciudad.
- ¿Porque si ellos la habían conquistado pensaban que cualquier otro podría conquistarla y reforzaban los puntos débiles?
- La verdad es que los ejercitos conquistadores se movían por un principio más básico. El saqueo. Primero sitiaban la ciudad, evidentemente aquellas ciudades con murallas más altas era que prometía tener más riquezas que proteger. Con otras ciudades que no tenían murallas pactaban, me imagino yo. Luego atacaban incesantemente desde todos los flancos imaginables hasta vencer la resistencia. Cuando ya estaban dentro mataban y violaban, saqueaban las riquezas y se marchaban, dejando unos pocos supervivientes que habían logrado escapar. Cuando los supervivientes se reunían, ¿sabes qué decidían?
- No.
- Levantar unas murallas más fuertes que las anteriores para poder resistir mejor.
- Ah. A ver si te he captado bien. Yo sería la ciudad. Y cada uno de las parejas que he tenido son los diferentes ejercitos conquistadores, que cuando entran saquean. ¿Sí?
- Haces una lectura interesante de mi historia. La pregunta que te haría es por qué no se acercan personas no conquistadoras.
- No tengo ni puñetera idea.
- Vale, imaginate que tú te acercases a una ciudad fuertemente amurallada con un pequeño ejercito. Tu intención no es saquearla, pero la ciudad no lo sabe, y cuando ve los estandartes de tu ejercito cierra puertas y dispone toda su artillería en las murallas. ¿Qué pasaría por tu cabeza?
- Que no vale la pena, que seguramente perderé haga lo que haga y que esa ciudad está fuera de mi alcance. Me iría a buscar ciudades menos defensivas...
- Veo que esto te ha hecho pensar.

martes, 15 de septiembre de 2009

Funerales en vida

"Pasó el día de año nuevo. Aunque Morrie no se lo dijo a nadie, sabía que aquel sería el último año de su vida. Por entonces iba en silla de ruedas y luchaba contra el tiempo para decir todas las cosas que quería decir a todas las personas a las que amaba. Cuando un compañero suyo de la Universidad de Brandeis murió repentinamente de un ataque al corazón, Morrie asistió a sus funerales. Volvió a casa deprimido.
- ¡Qué desperdicio! - decía -. Tantas personas diciendo cosas maravillosas e Irv no pudo oir nada.
Morrie tuvo una idea mejor. Hizo algunas llamadas. Fijó una fecha. Y una tarde fría de domingo se reunió con él en su casa un pequeño grupo de amigos y de familiares para celebrar unos "funerales en vida". Todos tomaron la palabra y rindieron homenaje a mi viejo profesor. Alguno lloraron, otros rieron.
Morrie lloraba y reía con ellos. Y Morrie dijo aquel día todas esas cosas que se sienten y nunca llegamos a decir a los que amamos. Sus funerales en vida fueron un éxito resonante.
Sólo que Morrie no había muerto todavía.
De hecho estaba a punto de iniciarse la parte más singular de su vida."

"Martes con mi viejo profesor" de Mitch Albom. Editorial Maeva.

Gracias por la recomendación Olga, es cierto, me ha encantado.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Formación Samurai

El aprendizaje de la técnica no nos convierte en expertos artesanos, sólo nos convierte en expertos técnicos.
Para ser un artesano hay de aprender a expresar la técnica de una forma personal, propia. Esto sólo se consigue cuando nos olvidamos de la técnica y utilizamos aquellas características personales que nos caracterizan como personas.
Cada cultura, cada grupo humano, cada profesión desarrolla su propia manera de conseguirlo, el aprovechamiento de las características personales para la expresión y la ejecución de una actividad, de manera que el nuevo artesano pueda enriquecer la técnica que ha aprendido con sus aciertos y sus errores. Pero tal vez el grupo profesional que más claro dejó definida este estilo de formación fueron los samurais. Dicen que los samurais invertían siete años en el aprendizaje de artes marciales (técnica) y luego se iban siete años a las montañas a olvidarlas. Cuando volvía de la montaña se había convertido en un samurai.
Salvador Minuchin, terapeuta familiar defensor de esta forma de entender la artesanía profesional lo explicaba en uno de sus libros haciendo referencia a un manual de formación samurai. En este libro se explicaba que el samurai debía adquirir un conocimiento experto de las artes marciales (supongo que habría algún tribunal que lo juzgaría) y que después debía abandonar las artes marciales y el manejo de cualquier arma hasta no haber adquirido dominio sobre alguna de las artes de la época. Afirmaba este manual que el arte facilitaba la comunicación interior y la expresión fluida y personal de cualquier técnica, cosa muy útil en el combate.
Hoy día podemos realizar diferencias dentro de algunas profesiones en función de esta diferenciación entre técnico y artesano. Por ejemplo docente - profesor; doctor - médico de cabecera; psicólogo - terapeuta, etc.
Sólo nos queda escoger qué queremos ser.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Visión alternativa sobre la gripe A

Creo en la serendipia. Curiosamente ayer hice una entrada sobre el "síndrome posvacacional" en la que hacía referencia de manera tangencial a todo lo que está sucediendo sobre la gripe A. Esta mañana un buen amigo me ha enviado este vídeo que articula de manera acertada, siempre según mi parecer, todo lo que está aconteciendo con la gripe A.



No es mi intención minimizar riesgos, ni despreciar la muerte de nadie, sólo es intentar que nos paremos a pensar un poco por nosotros mismos ante la noticia que nos intentan inculcar, ya que los periodistas hace mucho tiempo que no informan, ahora adoctrinan en función de los intereses de quien les paga. Ante eso sólo nos queda consolidar nuestro criterio, nuestra capacidad de ser críticos ante aquello que puede ser o no una noticia.

martes, 1 de septiembre de 2009

¿Síndrome posvacacional?


Ya ha llegado. Ya está aquí de nuevo. El síndrome posvacacional ha llegado a los periódicos y a los programas de noticias para rellenar huecos en los que no saben qué poner. Pero claro, este año tiene que competir con la gripe A, por lo que tengo la esperanza que no nos machaquen con las dos a la vez. Al menos en el caso de la gripe se trata de algo nuevo, aunque lleven dando la tabarra desde abril.
Los psicólogos, como profesión en general, tendemos a etiquetar todo aquello que nos rodea y aquello que sucede, da igual si es algo que ya tenía un nombre antes, le ponemos una etiqueta nueva y así parecemos más interesantes. Os pongo un par de ejemplos.
Cuando estudiaba psicología adquirí la costumbre de leer los anuncios de cursos que se anunciaban. En aquellos años arrasaba el concepto "habilidades sociales", que no es más que saber relacionarse. Luego llegó la "asertividad" que no es más que ser una persona moderadamente segura de sí misma, sin llegar a la arrogancia. Actualmente ha surgido con fuerza la "resiliencia", que no es más que la capacidad que tenemos todos y hemos tenido como especie de sobreponernos a los reveses que nos da la vida, y claro, el "trastorno por estrés postvacacional", que no es más que el reajuste de rutinas después de la ruptura de una rutina anterior que nos era más cómoda y agradable.
Podemos pasar de todo esto o podemos hacer algo útil. Por mi parte creo que lo mejor es la reducción al absurdo, de manera que lanzo los siguientes nuevos términos clínicos absolutamente inútiles para quién los desee utilizar según su criterio y riesgo:

- Síndrome por estrés postruptura sentimental (vamos que te han dejado y estás jodido)
- Trastorno de angustia post festivo intersemanal (lo mismo que el posvacacional pero más pequeño, también podemos hablar del "post fin de semana largo")
- Trastorno emocional por subida súbita del euribor.
- Trastorno hipomaníaco por bajada no esperada del euribor
- Cuadro depresivo por intolerancia al rechazo emocional/sexual
- Cuadro de insomnio moderado por rumiación cognitiva causada por estrés familiar

Os animo a que creéis los vuestros, aunque seguro que muchos ya los tenéis, porque al final los más tontos somos los propios psicólogos. Seguramente esto es debido a que no sabemos trabajar nuestra inseguridad hasta llegar a la asertividad, nos pasamos a la insolencia y la petulancia. El problema es que podemos caer en la yatrogenia.