domingo, 30 de septiembre de 2007

La parábola de los monos


Circula por internet un supuesto experimento (no lo he podido verificar como tal) que como parábola me parece muy interesante. Al final de la entrada podéis ver un video con humanos en el que se demuestra quees cierto...

Monos y Plátanos
Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.
Cuando uno de los monos subía la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que se quedaban en el suelo.
Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.
Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.
Lo primero que hizo el mono novato nada más ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fría sobre ellos.
Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca más subió por la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entró en su lugar.
El primer sustituido participó con especial entusiasmo en la paliza al nuevo.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.
El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.
Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos.
Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta: «No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así».

Sobran los comentarios...

sábado, 29 de septiembre de 2007

Natasha Bedingfield


Una de las mejores formas que creo que existen para regular el estado de ánimo sin el consumo de medicación es escuchar música. No produce cambios espectaculares pero facilita posibilidades, aprovecharlas posteriormente es cosa de cada uno.

En los últimos años la música que se edita se ha decantado hacia posiciones más sombrías, al menos en lo que respecta a la música comercial, pero parece que las cosas cambian, gracias a Scissor Sisters, Mika y Natasha Bedingfield, que es de quien quiero hablar hoy.

Hace un par de años publicó un disco que me sorprendió por su optimismo, sobre todo una canción que se titulaba "These words", sobre una ruptura sentimental, y cuyo video estaba rodado en un pueblo de Andalucía.

Recientemente ha subido un peldaño en su fama, gracias a que una canción suya, "Unwritten", que es la que hoy nos ocupa, ha sido seleccionada por Pantene para sus anuncios.

Me gusta el optimismo que trasmite esta canción, que por otro lado es comercial y sin grandes artificios, pegadiza, y sobre todo la letra, sobre todo la idea de que lo mejor está todavía por escribir.

Como siempre, la elección es si queremos que las cosas "se escriban" o si "las queremos escribir".



viernes, 28 de septiembre de 2007

Pequeña Miss Sunshine


Ya había hecho referencia con anterioridad a esta película, que a mi me parece una pequeña joya, tanto por el guión como por las actuaciones.
Una familia que parece emocionalmente degradada, con cada uno de sus miembros perdido en batallas individuales que no le llevan a ningún sitio y con peculiaridades personales que les distancian a unos de otros, decide llevar a su hija a un concurso de belleza, que, obviamente, no puede ganar.
Cada uno de ellos tiene una historia y un protagonismo especial, y el encanto está en disfrutar con estos procesos personales y el descubrimiento de los pequeños cambios que se suceden que desembocan en un "gran cambio final", en el que cada uno decide dejarse ir.

Si no la habéis visto, disfrutadla, personalmente creo, que es de las películas que se disfruta más en el segundo visionado porque permite entender algunas de las cosas que pasan.

Abrazos

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Lo que nos diferencia...


Siempre me ha fascinado la capacidad que tiene algunas personas para conseguir, con muy pocos elementos, sintetizar ideas más complejas. También puede ser que hagamos interpretaciones personales que no se correspondan con la intención del autor.

Creemos que somos especiales, diferentes al resto de las personas, y esto nos hace únicos. Comparto plenamente esta idea, pero el peligro que le encuentro es que al final nos puede llevar a una diferenciación exagerada e irreal. Como principal ejemplo de esto que digo, hace unos meses se publicó un estudio sobre genética humana que concluía que no había diferenciación racial, ya que las diferencias físicas correspondían a variaciones genéticas inferiores al 1%. Si os apetece más información podéis consultar estas paginas:

http://www.ejournal.unam.mx/ciencias/no60-61/CNS06016.pdf
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=476&autor=204&tema=30

Es poco probable que la diferenciación psicológica y emocional sea muy diferente... si esto fuese así los esfuerzos que han realizado miles de psicólogos y psiquiatras en elaborar un manual de diagnóstico "universal" han sido inútiles. En cambio, solo como ejemplo, las diferentes reacciones a los estados de ansiedad se recogen en una sencilla lista, y dentro de ella, hay toda una serie de síntomas más probables.

Lo mismo ocurre con las parejas, sentimos que las situaciones y acontecimientos son especiales, con esa persona en concreto "es diferente", no hablemos ya del "eso a nosotros no nos va a pasar" y "nuestra relación no es como la de los demás". Por suerte o por desgracia, estamos sujetos a las "leyes sociales" y a nuestros prejuicios (también compartidos por la mayoría). Nos comparamos con el resto de parejas y analizamos que es lo "que hacen mal ellos y nosotros no", y cuando estamos en crisis nos cuesta entenderlo, ya que revisando nuestras decisiones, no vemos los errores que sí vemos en los demás.

Yo siempre me he preguntado, ¿si no compartiésemos con los demás (genética, emociones, prejuicios...) mucho más de lo que nos diferencia, cómo trabajaríamos los profesionales de la salud? Desde luego sería durísimo, cada problema, cada enfermedad cada situación sería idiosincrática y nos llevaría un enorme esfuerzo enfrentarla...

Tal vez he ido divagando, pero creo que este sentimiento de "especialidad" es el que en algunos casos nos aísla, y si la pareja de la viñeta de Quino mirase a su alrededor con ojos críticos, vería que no está sola, ni aislada, pero tampoco son tan especiales.

Un abrazo a todos y todas los que estáis leyendo estas disertaciones y gracias por vuestras muestras de apoyo y colaboraciones.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Después de un tiempo,
Uno aprende la sutil diferencia
Entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender...
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
Uno aprende que si es demasiado,
Hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
Y decora su propia alma,
En lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
Que uno realmente es fuerte,
Que uno realmente vale,
Y uno aprende y aprende,
Y con cada día uno aprende.

Este es un poema de esos que corren por internet, a mi me lo hizo llegar Nora desde Argentina, y me gustó porque enlaza con creencias propias y toca diversos temas. Lo he trabajado con personas en terapia y lo más curioso es que a cada uno le deja enganchado una parte concreta del poema, que en algunos casos no resultó el motivo de acudir a terapia, lo cual dio lugar a un trabajo más interesante.



domingo, 23 de septiembre de 2007

El experimento


Tal vez por mi trabajo en la EPC (Escola de Policia de Catalunya) esta película me impactó, desde el inicio mi atención se dirigió a la evolución de los personajes que hacen de guardianes. Son personas normales, la mayoría con vidas sin alicientes e incluso frustradas, que de repente se ven en una situación en la que pueden ejercer un poder para el que no están preparados, sobre todo aquellos con un estilo de procesamiento cognitivo concreto, sin capacidad para realizar cualquier tipo de abstracción. En algún momento de la película alguno se muestra "ebrio" de poder, un poder que no está preparado para ejercer y sin tener capacidad para prever las consecuencias de sus actos y de sus decisiones.

Desde luego la película tiene elementos irreales y exagerados, pero es un excelente material de reflexión de cara a los profesionales de todas las disciplinas que se dedican a procesos de selección, sobre todo a aquellos que seleccionan profesionales del "orden público".

El experimento original se llevó a cabo en Stanford en 1972 por el Dr. Philip Zimbardo. Las consecuencias no fueron tan dramáticas como las de la película (basada en una novela basada, a su vez, en el experimento), pero el análisis de los datos que arrojó no permiten la indiferencia.

Es interesante consultar el artículo que aparece en la wikipedia sobre este experimento, aquí tenéis el link si os ha producido curiosidad:

http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_la_c%C3%A1rcel_de_Stanford

No sé si es mejor ver primero la película o leer los "datos reales", eso lo dejo a consideración de cada cual. Si la queréis ver y no la encontráis yo os la puedo dejar.

El director, Oliver Hirschbiegel dirigió posteriormente otra película de gran interés de la que hablaré en otra ocasión, El Hundimiento, sobre los últimos días en el bunker de Hitler.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Cuento del martillo




LA HISTORIA DEL MARTILLO

Un hombre desea colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. Su vecino tiene uno. Así pues, nuestro hombre decide pedir a su vecino que le preste su martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? "¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y realmente abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiera prestada alguna de mis herramientas, yo se la dejaría sin dudarlo. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede negarse uno a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como este le amargan a uno la vida. Y luego, todavía se imaginará que dependo de él. Y sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo" Así, nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, a duras penas espera que se abra la puerta y, antes de que el vecino tenga tan sólo tiempo de decir "Buenos días", nuestro hombre le espeta furioso: "¡Quédese usted con su martillo, so penco!"

Paul Watzalawick
El arte de amagarse la vida
En ocasiones un análisis apresurado de la situación "conflictiva" a la que nos enfrentamos basada en prejuicios (paquetes de información preasumida que damos por cierta y no cuestionamos por economía mental, "pre - juicios") nos lleva a nuevas situaciones conflictivas, complicando aún más nuestra realidad.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Crisis


Otra de las ideas que los que me conocen están un poco saturados de escuchar es la que hace referencia al concepto "crisis". Cuando alguien pronuncia esta palabra todos tendemos a reaccionar pensando en algo negativo, peligroso.

No recuerdo dónde, ni quién fue (lo juro) pero alguien me comentó que en chino el concepto de crisis se representa con dos palabras (vamos que es una palabra compuesta) y que el significado de una es "peligro" y el de la otra "oportunidad".

Esta idea siempre me ha resultado muy atractiva, y pensando en mi vida, los mayores aprendizajes, aquellos que me han marcado y creo que dificilmente olvide, los realicé enfrentándome a crisis. Posteriormente, en mi experiencia profesional, he conocido persona admirables, que en períodos de crisis y de profundo temor en algunos casos, confiaron en mi cuando yo les expuse esta teoría y salieron adelante y fortalecidos.

A todas y todos gracias por confiar en mi y permitirme aprender.

Para la redacción de este blog volví a buscar el dibujo de la palabra, y me he llevado una gran sorpresa, ya que en algunas paginas explican una historia diferente. Hacen referencia a que en Chino la palabra "crisis" se representa igual "oportunidad". La verdad es que la idea me parece igual de buena, ya que lo importante es que nos permita cuestionarnos un prejuicio que parecemos tener arraigado.

Un abrazo a todos los que estáis leyendo este blog, espero aportaciones para que el crecimiento sea compartido.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Más extraño que la ficción

Inicio el apartado de películas, y no puedo comenzar con otra que no sea "Más extraño que la ficción", una de las películas más interesantes del último año juntamente con "Pequeña miss sunshine", de la que hablaré en otra ocasión.

Esta es una película que puede aburrir a aquellos que abordan el cine de una manera pasiva, esperando que les produzca algo. En cambio, a los que se implican en la visión de las películas, a aquellos que cuando ven una película están poniendo en juego aspectos vitales propios, seguro que les dará mucho que pensar.

No creo que sea una obra maestra, pero sí que es una pequeña joya cuyas ajustadas pretensiones filosóficas no te dejan indiferente, sobre todo en lo que hace referencia a los límites vitales y el poder de decidir dentro de las posibilidades que tenemos, pero sobre todo, la gran importancia de las pequeñas cosas.

Aquí podéis ver un par de clips de la película, el del inicio (sorprendente) y el de la tienda de guitarras (psicológicamente fascinante):






Doy las gracias a Boomings por conseguir la última frase del narrador de la película, que espero os motive a verla.

"En ocasiones, cuando nos perdemos en el miedo y la desesperación, en la rutina, en la constancia, en la desilusión y la tragedia, habría que dar gracias a dios por las galletas glaseadas de Bavaria y, afortunadamente, incluso cuando no hay galletas, aún nos puede reconfortar la caricia de una mano conocida acariciándonos, o un gesto amable cariñoso, o un apoyo sutil para respirar la vida, o un abrazo tierno o unas palabras de consuelo, y no olvidemos las camillas de hospital y los tapones para la nariz, y la repostería que sobra y los secretos susurrados y las Fender Stratocaster y tal vez alguna que otra novela y hay que tener en cuenta que todas estas cosas, los matices, las anomalías, las sutilezas que creemos que no son más que complementos en nuestras vidas, de hecho están presentes por una causa mucho mayor y más noble, están para salvarnos la vida. Sé que la idea resulta extraña, pero también sé que es la pura verdad."

Un ejercicio interesante sería enumerar cuántas "grandes cosas" forman nuestro día a día, y sobre todo cuántas "grandes cosas" han ilusionado nuestra vida, sin estar formadas de muchas pequeñas cosas.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Quino!!!


Muchos debéis conocer ya esta viñeta de Quino, que para mi es un gran filósofo, alguien que observa lo que ocurre a su alrededor y lo plasma de una manera fina y muy acertada en sus viñetas.

Creo que es la viñeta de referencia, me la pasó Pilar Ripoll (psicóloga del CAS Fontsanta y una de las profesionales que más han influido en mi como terapeuta, creo que nunca dejaré de admirarla), y está sujeta (la viñeta) a todo tipo de interpretaciones, pero yo la he usado mucho como material de reflexión en parejas "vampiricas", de esas que te chupan la sangre y las energías y nunca tiene suficiente y sólo conllevan sufrimiento.

martes, 18 de septiembre de 2007

Cuento Sufí


Un Santón sufí contaba que, cuando era niño, siempre se le había considerado un inadaptado. Nadie parecía entenderle. Su propio padre le llego a decir en cierta ocasión:
- Shams, no estás lo suficientemente loco como para encerrarte en un manicomio ni eres lo bastante introvertido como para meterte en un monasterio. La verdad es que no sé qué hacer contigo.
El hijo le respondió con un cuento:
- Padre, una vez pusieron a incubar a una gallina un huevo de pato. Cuando se rompió el cascarón el patito se puso a caminar junto a la gallina madre hasta que llegaron a un estanque. El patito se fue derecho al agua, mientras que la gallina se quedaba en la orilla cloqueando de manera muy angustiada.

Y después de narrarle el cuento prosiguió:
- Pues bien, querido padre, yo me he metido en el océano y encontrado en él mi propio hogar. Pero tú, no puedes echarme la culpa de haberte quedado en la orilla.

La importancia de la elección.

El inicio

Todo tiene un comienzo, y el comienzo de este blog se remonta a hace años, y a la necesidad de compartir experiencias, frases que te dejan pensando, películas, libros y hasta power points, que aunque parezca mentira los hay que resultan muy interesantes.

"El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra"

Creo que esta es la frase que más me hizo pensar cuando la escuché por primera vez, y como todas aquellas frases que te marcan, recuerdo perfectamente cuando fue, hace seis años, en el mes de octubre de 2001, un martes, durante la reunión de equipo que manteníamos en el CAS Fontsanta.

Lamentablemente la historia no tiene más lírica (que es poca), ya que la leyó uno de los psiquiatras del equipo (con el que yo nunca había comulgado a ningún nivel en absoluto) como frase de un párrafo de un libro de una conocida suya.

Realmente recuerdo poco de lo que ocurrió después, ya que mi mente desconectó dándole vueltas a tan obvia frase y conectando con una serie de personas que en aquel momento atendía en el CAS. Realmente la mayoría de ellas no sabía lo que buscaba, y la frustración resultante producía que tirasen de aquello que les daba un efecto más inmediato e improductivo.

Desde entonces, todo el mundo, y realmente me refiero a todo el mundo, me ha escuchado constantemente repetir esta frase, tanto en mis múltiples trabajos (psicoterapia, formación de profesionales de la salud y formación y evaluación de Mossos d'Esquadra) como en todos los ámbitos de mi vida privada. Y la verdad es que intento no usarla mucho, pero con perspectiva la he trotado mucho.

Aún así creo que es una frase a la que le debo muchas cosas en mi vida profesional, sobre todo porque a pesar de lo pesado que he podido resultar con ella, mucha gente, inteligente a todos los niveles, le ha sabido sacar partido, reflexionando, en momentos cruciales de su vida.

Creo en la importancia de la intención como factor que tranquila a las personas una vez pasados los acontecimientos, ya que la intención personal es aquello que nadie nos puede cuestionar en última instancia, independientemente de los resultados.

Aún así, esta podía haber sido una frase más de las que he escuchado, me ha sorprendido y he pasado a olvidar momentos después, pero creo que si hay un factor que no lo ha permitido es la gente con la que me rodeo (pareja, familia, amigos, alumnos y personas que acuden a mi consulta) y que son los que realmente han sabido dar sentido a las cosas que me pasan y me han ayudado a entender, con paciencia en todos los casos, mis intenciones y mis necesidades (que no siempre coinciden).

A tod@s, gracias.